La mayoría de plug-ins convencionales realiza un procesamiento “en banda completa”. Compresores, limitadores, saturación, distorsión, chorus, reverb, lo que sea, la mayoría procesa todo el espectro en frecuencia por igual. Pero hay otro tipo de procesadores que van más allá, y ofrece un mayor grado de control, dividiendo la señal en distintas bandas de frecuencia y procesándolas por separado. Nos referimos a los efectos multibanda.

Por ejemplo, la compresión multibanda te permite dividir el sonido en dos o más rangos de frecuencia, cada uno de los cuales dispone después de sus propios ajustes de compresión. Podrías aplicar una fuerte compresión a los graves, y ser algo más suave con los medios y agudos, por ejemplo. Otro ejemplo clásico es la distorsión multibanda. Al aplicar distintos tipos de distorsión a cada banda, se logran interesantes texturas, que con distorsión ‘full band’ sería imposible obtener. En otras ocasiones, se necesita no afectar a ciertas frecuencias, y aplicar la distorsión sólo a la banda que responde bien al tipo de tratamiento aplicado. El procesamiento multibanda permite lograr todo esto, de forma sencilla.

Una vez comprendes cómo funcionan, este tipo de efectos es una maravilla, y cambia tu forma de abordar la mezcla. El lado negativo es que tanta potencia implica también una gran responsabilidad: si no ajustas de forma correcta este tipo de plug-ins, es muy fácil arruinar la señal. Sin embargo, usado con destreza, permite obtener resultados que no serían posibles de otra forma.

Por tanto, para ponerte al día de todo, aquí tienes esta mini-guía que te mostrará cómo extraerle el jugo a cada una de las bandas de frecuencia de tus mezclas…

Compresión multibanda: los fundamentos

Con seguridad, ya estás familiarizado con la compresión “de una banda” (es decir, la normal), y quizá has huido de la compresión multibanda porque tiene cierta reputación de ser complicada y avanzada. Sin embargo, quitando el hecho de que tiene varias bandas, funciona igual que la compresión “de banda completa”. Y además, ¡es muy flexible! En lugar de introducir todo en el mismo compresor, se controla la dinámica de sólo ciertas bandas en frecuencia.

¿Y por qué es útil? Imagina que tienes la grabación de una batería completa, un bucle, por ejemplo. No puedes acceder a cada elemento individual, así que tienes que comprimir todo el kit a la vez. Sin embargo, el bombo suena demasiado “boom”, y hace que el compresor sobreactúe, provocando un bombeo desagradable. Podrías usar un filtro en el sidechain para lograr que el compresor ignorase las frecuencias más graves, pero entonces el bombo seguiría sonando demasiado “boom”. Con compresión multibanda, arreglarlo es muy sencillo, ya que se pueden comprimir sólo las frecuencias graves, sin alterar el resto.


ReaXcomp
(http://www.reaper.fm/reaplugs/) es un fabuloso compresor multibanda totalmente gratuito que forma parte del paquete Cockos Reaplug. No te impone límites en el número de bandas y su diversidad de controles por cada una hace que te preguntes si realmente estás usando un procesador gratuito. Si eres usuario de Mac, prueba C3 Multi Band Compressor o XFer Records OTT.

Casi todos los compresores multibanda te permiten ajustar las frecuencias de cruce de los filtros que se emplean para dividir la señal en las distintas bandas. Por ejemplo, un procesador de tres bandas, con las frecuencias de cruce en 100 y 800Hz, proporcionará estos tres rangos de acción: 1.Por debajo de 100Hz; 2. Entre 100 y 800Hz. 3. Por encima de 800Hz.

Ten en cuenta que los cruces son graduales, por lo que parte de una banda “entrará” en la otra. Algunos procesadores ofrecen distintos tipos de filtro, cada uno con sus pros y sus contras. Por ejemplo, los crossovers tipo analógico pueden causar distorsión de fase, mientras que los filtros de fase lineal son más transparentes, a costa de añadir latencia.

Sin embargo, mucho más importante que el tipo de filtro es ajustar de forma correcta los puntos de cruce, para no destruir la integridad del sonido. Si volvemos al ejemplo del bucle de batería, no suele tener mucho sentido colocar las frecuencias de cruce justo en medio de donde la caja tiene la mayoría de su presencia. Cada banda debería aislar ciertas cualidades; por ejemplo, la banda inferior el cuerpo del bombo, la siguiente el de la caja, etc.

Un buen truco consiste en dividir el espectro en tantas bandas como creas necesario, y después subir la ganancia de cada una y ajustar las frecuencias de cruce, hasta que te suene lo más natural posible. De nuevo en el ejemplo anterior, deberías ajustar el cruce de la banda inferior hasta que la ganancia de la banda parezca afectar sólo al cuerpo del bombo. En realidad, la división nunca será tan perfecta, pero hay que prestar atención a estos detalles. Un analizador de espectro tipo Voxengo SPAN puede ayudarte a localizar las frecuencias para los crossovers.

Y recuerda: el procesamiento multibanda no es una competición, ¡no tienes que usar todas las bandas disponibles! De hecho, cuantas menos uses, mejor. Hay todo un mundo de posibilidades, incluso con tan sólo dos bandas.