Helmholtz Sound Synthesizer: el primer teclado musical eléctrico de la Historia
Bonhams Auctions

Helmholtz Sound Synthesizer, el primer teclado musical eléctrico de la Historia

El primer teclado musical eléctrico de todos los tiempos fue subastado en Nueva York –descubre su funcionamiento y el glamour de su exclusiva combinación en caoba y metal…

Hoy se considera que el modelo Helmholtz Sound Synthesizer de la imagen fue el primer teclado musical eléctrico de la Historia.

Estas unidades son extremadamente raras de localizar, y sólo se conoce otra similar, aunque más pequeña, en Estados Unidos.

En cualquier caso, el modelo de la imagen es el más grande y detallado que se ha visto jamás. Y sólo por eso se merece un digno lugar en Future Music.

El primer teclado musical eléctrico no tenía alma melódica

El médico y físico alemán Hermann Ludwig Ferdinand von Helmholtz (1821 – 1894) inventó su sistema resonador para demostrar que un sonido vocal complejo podía descomponerse en una combinación de componentes senoidales: Las bases de la posterior síntesis aditiva habían sido fijadas en parte.

Sin embargo, Helmholtz era un científico y no tenía ningún interés en las aplicaciones musicales derivadas de sus investigaciones.

Un invento seminal para interesantes desarrollos evolucionados

Utilizando el diseño elemental del resonador de Hermann Von Helmholtz, la marca alemana Max Kohl AG construyó hacia 1905 este pintoresco sintetizador de madera, bronce y latón.

Este instrumento primigenio se utilizaba de forma práctica con el fin de combinar los timbres de diez armónicos, dando lugar a varios sonidos de carácter vocal.

Así que, a todos los efectos, estamos ante el primer teclado musical eléctrico de todos los tiempos… Un auténtico hito en la historia de la música electrónica.

El sistema era disparado mediante un flujo intermitente de corriente generado desde el diapasón horizontal, y las distintas teclas actuaban como circuitos divisores de tensión, actuando sobre los diapasones asignados a cada una de ellas.

Los correspondientes resonadores de Helmhotz afinados a la misma frecuencia, generaban un sonido combinado. En el siguiente vídeo puedes ver y escuchar el fundamento en acción, aunque sobre una unidad similar de construcción más abierta, y no con la máquina que estamos comentando.

Ni chips ni DSP, sólo materiales nobles

La base de caoba de Helmholtz Sound Synthesizer ofrece soporte a 11 pequeñas plataformas de madera, cada una marcada con un número y las palabras «aus» [desde] y «ein» [hasta].

En total, diez de esas plataformas llevan diapasones y resonadores de Helmholtz fabricados en bronce, y cada par varía en tamaño según su graduación de frecuencia. La plataforma restante dispone de un diapasón en horizontal que fija la afinación maestra.

Estas 11 plataformas de madera están conectadas entre sí mediante filamentos de alambre, que a su vez se conectan a un teclado de diez notas fabricado en marfil africano. Cada nota de dicho teclado –que esperamos no implicara el sacrificio de un elefante para su fabricación, lo cual parece mucho esperar…–, dispone de dos perillas, superior e inferior, también de bronce.

Un taller de sabiduría, perfección y excelencia

La marca Max Kohl AG de Chemnitz (Alemania) fabricó algunos de los más famosos instrumentos científicos de finales del siglo XIX y principios del XX.

Sus trabajos se distinguen por detalles de artesanía muy exigentes, y el empleo de materiales de la más alta calidad. Este instrumento –el primer teclado musical eléctrico de la historia– representa un maravilloso ejemplo de las exquisitas labores de aquella fábrica por esa época.

El instrumento de la imagen fue subastado en la reputada casa de origen británico Bonhams, Nueva York, el 22 de Octubre de 2014. Esperaban que su precio final oscilase entre 16.000 y 23.000€, y finalmente la subasta quedó cerrada en 20.000€, unos 17.105€ al cambio de ese momento.

Al parecer, tiempo después, en 2017, el mismo instrumento fue objeto de una nueva subasta en la famosa Sothebys, aunque desconocemos el desenlace de la misma. En cualquier caso, estamos seguros de que, como a nosotros, te encantaría tocar esos sonidos e incluirlos en tu proyecto DAW

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Helmholtz Sound Synthesizer: el primer teclado musical eléctrico de la Historia
¿Qué te parece Helmholtz Sound Synthesizer?

¿Estamos ante un abuelo olvidado del sinte moderno o una genialidad adelantada?

Déjanos tu opinión más abajo sobre Helmholtz y este artefacto fascinante: ¿Lo ves como una rareza histórica o como una pieza clave en la evolución del teclado electrónico? Si conoces otros inventos igual de visionarios, suéltalos en comentarios y montamos entre todos un pequeño museo de gloriosas excentricidades sonoras.

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Una versión anterior de este contenido se publicó el 23 de Septiembre de 2020

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