El año 2014 marcó el 25 aniversario del sintetizador hardware Waldorf microWave –recordamos algunos de los hitos que le hicieron ser incluido para siempre en la historia de las máquinas musicales…

En los dorados años 80, las compañías europeas de sintetizadores se contaban con los dedos de una mano. PPG (Palm Products GmbH) era una de las más fructíferas, fundada por el que hoy es un gurú de los appsintes para Apple iPad, Wolfgang Palm. Su producto estrella, PPG Wave 2.x, era una implementación comercial de un sintetizador custom que había sido fabricado para Tangerine Dream, las estrellas alemanas de la electrónica planeadora.

Los sintes PPG Wave 2.x fijan una referencia en el tiempo por su innovadora propuesta de síntesis por barrido de tablas de ondas (wavetables). Si bien otros sintes coetáneos, como SCi Prophet VS de 1986, se apoyaban en una arquitectura similar, PPG supo construir un sólido argumento comercial con esa tecnología y hoy casi es recordada como de su propiedad.

Pero hacia finales de los años 80, PPG se vio vencida por sus cuentas –la compañía cesó su actividad y muchos de sus empleados junto a su tecnología formaron filas en Waldorf, otra marca alemana que estaba naciendo. Incluso los servicios del propio Wolfgang Palm fueron contratados por Waldorf, aunque él nunca fue un asalariado del por entonces emergente fabricante.

PPG Wave 2.x es la implementación comercial del sinte personalizado que Wolfgang Palm diseñó para Tangerine Dream

PPG Wave 2.x es la implementación comercial del sinte personalizado que Wolfgang Palm diseñó para Tangerine Dream

La irrupción exitosa de microWave

Lanzado en 1989, el módulo microWave presupone la primera aproximación de Waldorf a la tecnología wavetable. Con una marcada base en la arquitectura de PPG Wave 2.3, el compacto microWave es un híbrido digital/ analógico de dos osciladores cuyas tablas de ondas muestreadas son procesadas a través de un VCA/ generador de envolvente y un filtro paso-bajo de 24dB, ambos analógicos e implementados en un chip CEM de Curtis. Su herencia genética es patente, pues de hecho, incluye el mismo conjunto de tablas de ondas que PPG Wave 2.3, es decir, 32 wavetables por cada oscilador sobre un total de 64 ondas, aunque ordenadas de una forma diferente.

microWave se convirtió en un éxito inmediato tras su presentación: su formato compacto redujo los costes de fabricación, y su target objetivo de mercado, mucho más amplio que el de PPG, reportó un interesante margen de beneficios a Waldorf. No tenía procesadores internos de efectos, pero su polifonía alcanzaba un valor decente de ocho voces, con 64 memorias para patches y un slot de tarjeta RAM para almacenar otro banco de 64 programas.

Waldorf microWave alcanzó el éxito entre las masas, por su precio asequible y grandes prestaciones

Waldorf microWave alcanzó el éxito entre las masas, por su precio asequible y grandes prestaciones

No obstante, su naturaleza compacta y el ahorro de costes para ofrecer un producto competitivo en precio hicieron que Waldorf microWave adoleciese de un delicado handicap en términos de facilidad de uso y programación: su limitado set de controles, consistente en una hilera matricial de botones para elegir funciones y ese característico y enorme dial rojo de datos, dificultaban sobremanera la programación de sonidos. Tampoco ayudaba mucho su diminuta pantalla LCD de 32 caracteres. Una vez más, el software de edición fue una herramienta vital para los usuarios serios de sintes, especialmente de esta máquina.

De forma progresiva y a lo largo de cuatro años, Waldorf fue actualizando el sistema operativo de microWave, llegando hasta la versión 2.0 de 1994. El punto culminante de la tecnología wavetable de PPG y Waldorf se alcanzó en 1993, con el lanzamiento del inmenso Wave, dotado de todos los controles y knobs que le faltan a microWave además de extras adicionales como resíntesis, para lograr un control extenso sobre las dinámicas opciones sonoras que brinda la arquitectura por tabla de ondas.

Han pasado 25 años desde su lanzamiento, pero incluso después de todo ese tiempo, las posibilidades de microWave aún nos parecen sorprendentes, junto a su flexible matriz de modulación “marca de la casa” y su característico sonido. Hazte con uno en cuanto tengas la ocasión y jamás te arrepentirás.

Publicidad de Waldorf microWave para revistas en 1989

Publicidad del sintetizador microWave en 1989 -foto: cortesía de Waldorf

Diez detalles que no sabías sobre Waldorf microWave

1. Los modelos microWave II, XT y XTk, e incluso el pequeño Blofeld, son auténticos herederos del sonido PPG de los años 80. En sus interioridades hay numerosas referencias, vestigios y ondas de los diseños iniciales de Wolfgang Palm.

2.  La gama Waldorf microWave representa, junto a los sintes Access Virus, el mayor logro de ventas de la síntesis alemana. La suma de todos ellos supone más de 25.000 unidades.

3. Y ya que mencionamos a Access, los inicios de esta otra compañía alemana nada tienen que ver con el sinte Virus, sino con un programador hardware dedicado para nuestro protagonista microWave.

4. Waldorf fabricó dos series de microWave, las Revisiones A y B, que se diferencian en los chips CEM empleados, el color de su panel y de la pantalla LCD –pero su sonido es el mismo.

5. Los últimos 99 microWave I fueron fabricados bajo la denominación The Mean Green Machine y exhiben un acabado diferente en color verde. Aunque para más variedades esotéricas deberías echar un vistazo a la versión de microWave para bahías de 5 ¼” de PC, fabricada por Terratec.

6. Una pequeña tirada de unidades waveSlave fue comercializada para doblar hasta 16 el número de voces del sinte. Pero waveSlave no funciona de forma aislada y es incompatible con la V2.0 del software.

7. La tecnología ‘WaveScan’ lee ondas a partir de 64 puntos de inicio diferentes o de forma aleatoria. El escaneo de los osciladores, con puntos variables de bucle, define el contenido armónico de los sonidos. Usando las tres posiciones iniciales de sus wavetables en ROM (ondas sierra, cuadrada y triangular) más el generador de ruido, microWave puede sonar como un sinte analógico tradicional…

8. … pero sus algoritmos de interpolación de onda junto al aliasing y otros artefactos digitales dan todo el carácter a su particular sonido, que se ve potenciado por el caluroso filtro analógico paso-bajo de 24dB. Algunas unidades incluyen entradas de audio para procesar sonidos externos.

9. Con grandes dosis de tiempo y paciencia, más la ayuda de software complementario, es posible programar tablas de ondas de usuario (microWave se reserva 12 posiciones RAM para almacenar estas tablas personalizadas de ondas).

10. Una de las funcionalidades menos conocidas de microWave es el sinte interno de voz humana que llegó con la actualización 2.0 –y decimos “interno” porque realmente está escondido en sus interioridades, siendo necesario un editor externo para programarlo.

Lectura relacionada | Sinte PPG Infinite de Wolfgang Palm