Secuenciadores analógicos, qué son y cómo usarlos hoy

Alcanzaron su plenitud en los 70 del Siglo XX, alabados como instrumentos de directo y herramientas de estudio -pero ¿qué pueden ofrecer los secuenciadores analógicos a los creadores musicales actuales?

MODCAN: Secuenciadores analógicos, qué son y cómo usarlos hoy

Los secuenciadores analógicos, esos desconcertantes e hipnóticos dispositivos con hileras de knobs y bancos de luces parpadeantes, parecen algo pintorescos en esta era dominada por secuenciadores software que «lo hacen todo». A primera vista, no puedes dejar de pensar en el jaleo que conllevan. Quizá sirvan como anécdota, aunque poco más podrán hacer para llamar la atención del público. Sin embargo, una trompeta sólo tiene tres válvulas ¡y Miles Davis era capaz de cautivar a una multitud con ella!

Piensa en el ambiente que alumbró a este invento musical. Los primeros músicos electrónicos solían grabar sonidos a cinta y luego las recortaban en notas aisladas, que combinaban formando pasajes musicales. Muchas horas y algunos dedos cortados más tarde, igual conseguían un par de compases. Por tanto, no te sorprenderá que un dispositivo que encadenase hasta ocho «eventos» fuera algo revolucionario. Los afortunados podían tener dos o tres de estas maravillas de ocho pasos en su sistema.

Tangerine Dream en los años 80 La combinación de sus limitadas funciones en manos de músicos creativos muy motivados alumbró ideas básicas para el diseño y las aplicaciones del secuenciador. Las primeras técnicas forzaban al límite estos equipos creando ilusiones de amplios paisajes musicales. El resultado era una extraña simbiosis entre músico y máquina, donde el intérprete se convertía en parte de la maquinaria de secuencias, conmutando aquí y allá en puntos determinados para obtener un resultado musical.

El secuenciador analógico se convirtió tanto en un instrumento de interpretación como en una herramienta de composición. Y grupos como Tangerine Dream fascinaron y emocionaron estadios repletos ¡con actuaciones programadas durante varias semanas en secuenciadores analógicos!

En general, la producción actual de música electrónica ignora los secuenciadores analógicos. Aunque llegaron los secuenciadores por pasos y las «matrices» de baterías, se dejaron a un lado las funciones esenciales. Por desgracia, ¡muy pocos músicos siquiera conocen o echan de menos esos elementos críticos! Y qué mejor momento que el actual para explorar el arte de las secuencias analógicas, gracias a la amplia disponibilidad de modelos virtuales de estos legendarios sistemas. Además, ¡ocupan mucho menos que los armarios que tocaban nuestros «abuelos»!

Entonces, ¿qué es un secuenciador analógico?

Un secuenciador analógico consta de un número limitado de pasos, a menudo ocho ó 16. Cada paso se activa en un momento dado, y con frecuencia los pasos se van sucediendo al ritmo de un reloj que marca el tempo de la música. Cada paso produce uno o más valores, siendo lo habitual de unos tres por paso. Cada valor está definido por un knob o un deslizador, y suelen estar organizados en filas (valores de salida) y columnas (pasos). Así pues, un secuenciador de ocho pasos con tres valores por paso tendría 24 knobs (o deslizadores) organizados como una matriz de tres filas y ocho columnas.

Cada fila genera una secuencia de valores que permiten controlar casi cualquier aspecto de un sinte o efecto. Ese hipotético secuenciador de 8×3 controlaría tres aspectos distintos de un evento musical, como el tono, el volumen y la duración de la nota.

Cada paso tiene varios parámetros que determinan la progresión paso-a-paso. Puedes «tapar» (‘Mute’) un paso, creando un silencio musical, o saltarlo (‘Skip’) para eliminar ese paso del patrón. Algunos secuenciadores ofrecen funciones adicionales que controlan el inicio y el final de una secuencia, o el orden de sucesión de los pasos. Por ejemplo, un paso podría provocar la inversión del sentido de la secuencia, o que salte a un paso no adyacente. A veces se asignan pulsadores a ciertos pasos para que la secuencia los salte en el siguiente pulso del reloj.

Lo interesante de las secuencias analógicas es que cada parámetro está «vivo» mientras se reproducen los pasos, lo cual permite alterar las secuencias conforme progresa tu pista. Ésa es la clave para crear resultados alucinantes manipulando el sistema con ingenio. Una técnica muy popular consiste en alterar los knobs para crear nuevos tonos o volúmenes, ¡convirtiendo al secuenciador analógico en un instrumento de improvisación!

Sin embargo, la verdadera potencia de las secuencias analógicas pasa por combinar dos o más secuenciadores. Cada uno puede tener sus propios parámetros, que incluyen el número de pasos activos y la velocidad del reloj. Puedes usar varios secuenciadores para controlar distintos aspectos de la misma parte musical. Por ejemplo, un secuenciador controlaría el tono de las notas y otro su ritmo, y combinando ambas secuencias obtendrías algo mucho más complejo que cada una por separado.

Muchos secuenciadores analógicos permiten asignar una fila de controles a algún parámetro del sinte, lo cual equivale a enviar mensajes MIDI de controlador continuo (CC) para modificar detalles como el corte del filtro. Asignando estos valores de control a un segundo secuenciador, crearás diversos efectos que amplían la duración aparente de la secuencia compuesta.

También se suele controlar el tono de un mismo instrumento con dos (o más) secuenciadores, y como resultado las dos secuencias acaban formando el tono final –de cada nota–. Esto da lugar a melodías muy largas a partir de unos pocos pasos, o que un secuenciador lleve la melodía mientras el otro la transpone creando una armonía.

Doepfer MAQ 16/3 es uno de los secuenciadores analógicos más adulados, especialmente esta versión limitada Dark Edition

Secuencias analógicas en la práctica

Se ha extendido la falacia de pensar en un secuenciador analógico como sustituto del secuenciador de un estudio. Ciertos estilos musicales permiten hacer todas tus secuencias sólo con secuenciadores analógicos, pero la gran mayoría de los músicos consigue mejores resultados combinando las virtudes de las secuencias analógicas con Logic, Sonar, Cubase o cualquier otro secuenciador «principal».

La forma más simple de usar un secuenciador analógico es como generador de ideas. Por ejemplo, controlar un sinte hardware o softwarecon él, grabar el audio de salida y hacer un loop para cargarlo en tu secuenciador principal. Así se consiguen excelentes líneas de bajo,solos y hasta partes de batería. Otra opción sería encaminar la salida MIDI del secuenciador analógico hacia el secuenciador principal, como si fuera un teclado u otro controlador externo, y grabar los datos como pistas MIDI en tu ordenador para disparar con ellos sintes físicos o virtuales. Esta técnica también sirve para crear complejas curvas de automatización asignando valores CC MIDI al secuenciador analógico.

De este modo registrarás bucles o frases cortas, pero también completas grabaciones MIDI multipista mientras «interpretas» varios secuenciadores analógicos, generando de forma muy divertida nuevo material que luego pulirás en tu secuenciador principal. Por cierto, esta visión «interpretativa» del secuenciador analógico ¡también da mucho juego en un concierto!

Para elegir un secuenciador analógico, hardware o software, tendrás que asumir los compromisos habituales. Los modelos hardware suelen ser más inmediatos y manuales, pero también más caros y menos potentes que los virtuales. No obstante, los de tipo software requieren un ordenador y asumen todos los problemas asociados al mismo.

Preguntas frecuentes sobre Secuenciadores Analógicos

> ¿Por qué se llama «secuencias analógicas» a lo que generan?
Los principios que diferencian las secuencias analógicas de las secuencias MIDI convencionales proceden de los primeros secuenciadores analógicos controlados por tensión. Casi todas las versiones actuales tienen muy poco que ver con este tipo de control (aunque algunos modelos siguen ofreciendo salidas ‘CV’ y ‘Gate’). Seguimos utilizando ese término para distinguir esta técnica de otros métodos de secuenciación.

> ¿No son simples «secuenciadores por pasos»?
Las «secuencias por pasos» proceden de los primeros secuenciadores analógicos, pero luego se asoció ese término a los secuenciadores digitales que obligaban a asignar un valor a cada paso, bien como números o grabados «paso-a-paso» desde un controlador externo. Los usuarios de Logic, Sonar y Cubase también suelen usar este término refiriéndose a las notas que introducen en secuencias de tipo matriz opiano-roll.

> ¿Qué hay de las «secuencias malladas» y de tipo «X0X»?
Un familiar cercano de la secuenciación analógica es la programación de baterías en matrices, también llamada «X0X» en honor a las cajas de ritmos Roland TR-808 y 909 que la popularizaron. Las secuencias malladas heredan los pasos rítmicos fijos y la función ‘mute’ de las secuencias analógicas, pero no incluyen un reloj flexible ni pasos variables para cada parte. Los secuenciadores analógicos cubren todas las funciones de un secuenciador «mallado», pero no siempre ocurre a la inversa.

> ¿Puedo lograr idénticos resultados con un secuenciador “normal”?
Claro que sí, ¡pero no tendrían nada que ver! Los secuenciadores analógicos se basan en la creación y alteración interactiva de la secuencia, a menudo mientras reproduces y grabas el resultado. Es una técnica manual, que anima a experimentar y provoca esos accidentes felices tan inspiradores.

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