Hace unos días, publicamos nuestros primeros 25 trucos de filtrado creativo, y dicha guía ha recibido miles de lecturas de nuestros visitantes. Ahora regresamos con otros 25 trucos adicionales que completan este recetario de procesamiento alternativo.

Estos trucos te servirán para cualquier filtro, bien en forma de hardware o software; si no tienes ninguno a mano, podrías dedicarle un rato al fabuloso filtro plug-in Vengeance-Sound PHILTA cm, incluido gratis cada mes en la suite El Estudio de cm de los DVDs de Computer Music (es una versión recortada del plug-in de la imagen).

Lee ahora nuestra segunda entrega de 25 trucos tras el salto…

[26] Los filtros y los EQs alteran las frecuencias de una señal, y aunque siempre conviene que te guíes por tu propio oído, no estará de más que tengas a mano un analizador espectral. Casi todos los editores y secuenciadores de audio ya incluyen estos dispositivos, los cuales detectarán cualquier frecuencia problemática que no suene por tus monitores.

[27] Aplica un filtro paso-bajo con una pendiente limitada (dos polos/ 12dB) sobre una sección de ocho compases (o más) y obtendrás un montón de variaciones. Si bajas un poco el corte y juegas con la resonancia (cuanto más alta, mejor), crearás acentos interesantes sobre ciertas notas.

[28] Presta atención a tus monitores. Como los filtros modifican las frecuencias de una señal o de un tema completo, es preciso que escuches su efecto lo mejor posible. De lo contrario, quizá se «cuelen» extrañas resonancias de graves que hagan retumbar tu mezcla y suenen fatal en otro sistema…

[29] La forma más rápida de aplicar barridos y subidones de filtrado sobre más de un sonido es encaminar todos los elementos a procesar hacia un bus dedicado, y luego insertar un filtro en ese bus. Esto también es muy práctico para controlar un filtro hardware desde tu secuenciador de audio, porque no tendrás que grabar cada canal por separado.

[30] Una variante más radical del efecto anterior (genial para crear efectos, como explosiones) consiste en replicar la misma señal en dos canales y aplicar un filtro paso-alto a uno y un paso-bajo al otro. Después, cuando barras los cortes de los dos filtros, panoramiza los dos canales muy deprisa a izquierda y derecha (en sentidos opuestos).

[31] Para añadir tensión a una parte, cópiala a otro canal, inserta un filtro en uno de ellos (de graves o agudos, el más apropiado para tu material) y barre su frecuencia de corte. El efecto de «faseo» generado por la reproducción simultánea de los dos canales se fundirá con un barrido filtrado y acabará con la señal seca.

[32] Te complicarás la vida con las posibilidades de aplicar instancias ilimitadas de un plug-in y avanzados algoritmos de filtrado… Recuerda que no necesitas recurrir a los filtros para emular ciertas acciones –a veces basta con hacerlo de verdad. Por ejemplo, si quieres un efecto telefónico, grábate a ti mismo mientras hablas por teléfono, en lugar de utilizar un filtro.

[33] No necesitas una voz a cappella para remezclar tu tema favorito. A menudo, la mejor forma de hacerlo es utilizar el tema completo original, recortarlo y estirarlo con cuidado en Ableton Live. Luego corta los graves al máximo (quedará más limpio para reproducir líneas de bajo), realza un poco los agudos y aplica un realce con una ‘Q’ estrecha afinado para potenciar la voz.

[34] Intenta jugar con el control de profundidad/ cantidad del filtro siempre que lo incluya tu plug-in. Combinado con los parámetros de corte y resonancia, permite disimular los realces o atenuaciones destinados a ajustar un sonido en la mezcla. De hecho, este proceso es mucho más preciso que un filtro aplicado al ‘100%’. Recuérdalo para la próxima vez…

[35] Hay muchos excitadores y demás efectos de brillo, pero una de las mejores maneras de conseguir que un sonido destaque en tu mezcla es pasarlo por un filtro paso-bajo, bajar el corte a unos 10-15kHz y añadir algo de resonancia. Funciona con todo, desde sintes solistas hasta bucles disco muestreados.

[36] En realidad, la ecualización no es más que un filtrado muy básico. Hay tan pocas diferencias entre ambos procesos, que nada te impide probar las mismas técnicas de filtrado con un EQ –barridos, modulaciones y automatizaciones con LFO, etc. Cuando apliques un EQ en esos casos, conseguirás efectos curiosos e interesantes.


Barridos
[37] De vez en cuando, dedica un día a escuchar algunos de tus temas favoritos e intenta aislar sus instrumentos con un EQ paramétrico. Eso te ayudará a conocer las gamas de frecuencias de tus instrumentos preferidos, y te enseñará a realzarlos con diversas combinaciones de corte y atenuación.

[38] La diferencia entre las mejores producciones y las mediocres suele estar en los detalles. Por ejemplo, tus temas mejorarán si añades un montón de pequeñas secciones filtradas. Aplica un filtro paso-bajo sobre tu mezcla principal y ejecuta ligeros barridos de filtro descendentes sobre el último compás de cada bloque de cuatro u ocho compases.

[39] Si te gusta el eficaz (¡y manido!) sonido de un subgrave invertido, esto te va a interesar… En realidad, casi todos esos subgraves no están invertidos en absoluto, sino que llevan una envolvente del filtro con un ataque muy lento. Basta con ajustar el ataque hasta que el filtro se abra al ritmo de tu tema.


[40] En lugar de aumentar el valor de resonancia de forma lineal, intenta programar una progresión por pasos. Por ejemplo, déjala quieta un compás, luego aplica un barrido ascendente durante el segundo compás y, justo después de donde vendría el siguiente paso, baja la resonancia al nivel que debería tener al principio del siguiente compás.

[41] Prueba tantos filtros hardware y software como te sea posible. Los filtros son como los sintes –cada cual tiene su carácter (de hecho, los filtros son los responsables de muchas diferencias entre sintes)– y aunque uno sea perfecto para hacer barridos, no tendrá utilidad para modelar sonidos de una forma creativa. Reúne un buen puñado de filtros diferentes: te vendrá bien.

[42] La mayoría de la gente sólo utiliza un filtro en cada momento, pero si insertas una sucesión de varios tipos de filtros distintos en un canal, te lo pasarás a lo grande… Por ejemplo, aplica filtros paso-alto y paso-bajo sobre la misma señal para crear un filtro paso-banda combinado, pero con dos grupos independientes de controles de la resonancia.

[43] Aplica la técnica anterior sobre un solista sincronizado al ritmo y barre los dos cortes, primero en sentidos enfrentados y luego en sentidos opuestos, sin dejar de alterar la resonancia de cada filtro. El resultado no se parecerá a ningún sonido de la naturaleza, pero seguro que llama la atención de tus oyentes…

[44] Apenas escuchamos redobles de batería de 32 compases, pero en los ritmos actuales abundan los extraños breaks, parones, entradas y salidas. Para mejorarlos, aplica un barrido que abra o cierre un filtro paso-alto o paso-bajo (en función de que sea una entrada o una salida de percusión, respectivamente).

[45] Los filtros no tienen por qué ser siempre audibles; de hecho, es posible utilizarlos como excitadores y EQs «improvisados». Por ejemplo, si tienes un sample de bombo con un charles superpuesto, aplica un filtro paso-bajo (o un escalón de agudos en tu EQ) para quitarle esos molestos agudos.

[46] Los filtros dan mucho juego en cualquier actuación en directo, como un set de DJ. Una unidad de filtrado para DJs –como Korg Kaoss Pad–, marcará una gran diferencia en tus sesiones porque te permitirá crear tus parones y subidones. Para potenciarlo, colócalo justo después de las salidas principales –de lo contrario sólo filtrarás un canal.

[47] No desprecies al humilde ecualizador gráfico. Hay tantos EQs paramétricos en forma de plug-ins que es fácil olvidarse de cuando soñábamos con EQs estéreo de 30 bandas. Sin embargo, los EQs gráficos son muy útiles para moldear con rapidez la forma en frecuencia de una mezcla (a la gente le suele gustar las mezclas con forma de sonrisa –realce de graves, corte de medios, realce de agudos).

[48] Aprende a distinguir entre EQs analógicos y digitales. ¿Por qué? Los EQs digitales parecen cutres si los comparas con los analógicos, pero si conoces sus diferencias, lograrás compensarlos y sacarles más partido. Incluso un EQ gráfico de un viejo mezclador o de una cadena hi-fi será más suave que la mayoría de EQs digitales, así que dales una oportunidad.

[49] Si quieres suavizar la rudeza de una señal muy resonante (sin que pierda su emoción ni sus armónicos), añade una pequeña cantidad de phaser después del filtro. Eso sí, no te olvides de colocar un compresor tras el phaser para recuperar el volumen anterior y tamizar el resultado.

[50] Lo hemos dicho tantas veces a lo largo de estos años que seguro que conoces la regla de oro para conseguir una gran producción: apila dos (o más) buenos sonidos para crear uno espectacular. Y el filtrado es muy práctico en estos casos –si tienes tres bombos diferentes, por ejemplo, un filtro te permitirá aislar las mejores frecuencias de cada uno.


Y aquí terminamos nuestros 50 trucos creativos de filtrado. Recuerda que, cada mes, las revistas Future Music y Computer Music te ofrecen trucos, técnicas y guías para mejorar tu música. Pero tú también tienes mucho que decir… ¡escribe tus propios trucos y recomendaciones para mejorar este listado!

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