Todos lo hacemos e incluso algunos se exceden: fíjate en estos errores demasiado comunes en la mezcla con efectos. Desde delays de slap y eco hasta chorus y distorsiones armónicas –asegúrate de no estas cometiendo estos errores tan simples que nos indican desde Waves…

Las técnicas de mezcla implican un equilibrio correcto de sonidos, así como imprimirles movimiento, textura, cohesión… Y la obtención de esos resultados, sin embargo, no siempre resulta sencilla.

En este post técnico de alcance medio, vamos a repasar algunos de los errores más comunes que pueden aparecer en el trabajo con efectos. Y con la asistencia de Waves –el famoso fabricante de procesadores y plugins de efectos–, te contaremos la forma de evitarlos.

Toma conciencia de cómo funcionan tus efectos

Un buen obrero no utiliza una llave inglesa para clavar un clavo. Podría darle golpes hasta conseguirlo, pero no sería ni por asomo tan eficiente ni adecuado como un buen martillo. Tranquilo, no estás en Bricomanía, sólo estamos empleando ejemplos ilustrativos para nuestro mundo de audio…

Y al igual que un carpintero necesita conocer las diferencias entre la variedad de sierras que guarda en su caja de herramientas, tú necesitas comprender los efectos básicos que tienes a disposición.

  1. Los efectos basados en el tiempo incluyen delays, ecos y reverbs (este último merecería un artículo aparte). En definitiva, todos ellos hacen lo mismo: capturan una señal de entrada, la retrasan ligeramente y la vuelven a reproducir. El tiempo y la complejidad del procesamiento en el tiempo de la señal resultante, es el principal detalle que los diferencia. Los terminos delay y eco a menudo se refieren a una sola repetición o una serie de repeticiones que utilizan el feedback (o realimentación, un control donde algo de la señal de salida es reenviada a la entrada de nuevo) para generar repeticiones seguidas, cada una de ellas, a veces, algo más degradada que la anterior.
    • Los delays de aproximadamente 50ms (milisegundos) o menos, apenas son percibidos por el oído humano como sonidos separados. En lugar de éstos, escuchamos el resultado como una especie de ambiente de sala o sonido doble de la señal de entrada.
    • Cuando su tiempo es algo más espaciado (en un rango de 75 a 250ms) y con algo de feedback o sin él, suele denominarse a menudo delay de tipo slap-back. Su nombre hace referencia a una técnica basada en grabación y reproducción sobre cinta magnetofónica desarrollada por el legendario ingeniero Sam Phillips, allá por los años 50 –piensa en Elvis Presley para tener una referencia.
    • Aquellos delays  por encima de 250ms son percibidos como sutiles repeticiones de un sonido. Éstos pueden ser empleados para crear ritmos complejos en la música o añadir énfasis sobre palabras especificas mientras se canta.

    Un conjunto llamado tap delays simula la acción de los reproductores de cinta analógicos, que utilizan varios cabezales de reproducción espaciados unos pocos centímetros entre sí, para crear múltiples y discretos ecos –y no una sola repetición. Muy útiles y apreciados para crear nuevos y alocados ritmos y capas sonoras, también son de uso común en géneros como dubtechno. Un buen ejemplo lo tenemos en el procesador Waves SuperTap, que posee muchas opciones de filtrado, modulación y panorama, así como también una vista de posicionamiento vectorial.

    El flexible plugin Waves SuperTap Delay

    El flexible plugin Waves SuperTap Delay

  2. Los efectos de modulación como trémolo, vibrato, flanger, phaser ychorus, utilizan un componente llamado oscilador de baja frecuencia, más conocido por sus siglas en inglés como LFO (de Low Frequency Oscillator). Estos efectos difieren en términos de cómo el LFO trabaja:
    • Si el LFO se utiliza para variar la amplitud (volumen) de la señal, el resultado es un trémolo –un efecto tembloroso que hace al sonido más rítmico, percusivo o entrecortado. Cuando se emplea para variar el tono de la señal, el resultado es un vibrato.
    • Si el LFO sirve para cambiar periódicamente el tiempo de una señal, ligeramente retrasada (entre 0,1 y 10ms), tenemos como resultado un flanger. Y si en su lugar, hace un barrido con una serie de filtros tipo notch (componentes que reducen drásticamente un estrecho rango de frecuencias), el resultado es un efecto phaser. Pero ten en cuenta que tanto flangers como phasers, suelen ir acompañados de un control feedback, que intensifica el efecto. Con parámetros extremos obtendrás ruidos descontrolados, parecidos a aullidos. Y tanto flangers como phasers son fácilmente reconocibles por su aspecto sibilante y ese “efecto túnel” que oyes. A medida que incrementamos la velocidad del LFO, su efecto ondulante parece tomar propiedades “acuáticas”.
    • Cuando el LFO es empleado para cambiar periódicamente el tono de la señal entrante y variar el tiempo entre delays, conseguimos un efecto chorus. Como su nombre indica –y por su traducción del inglés–, tienes la percepción de escuchar un coro real, como muchas voces sonando a la vez. Incluso el coro mejor entrenado de cantantes, no clavará cada nota al mismo tiempo, o en el tono exacto. Por eso el resultado artificial de un chorus suena tan gloriosamente amplio y enorme, ayudado por esos sutiles cambios en tono y tempo, que añaden riqueza sonora. Los chorus estéreo bifurcan la señal entrante y utilizan el LFO para variar levemente el panorama de cada canal, añadiendo más cuerpo al sonido. Y cuando lo aplicamos sobre un piano eléctrico y unos arpegios de guitarras, por ejemplo, el chorus origina la impresión de dos instrumentos que tocan la misma parte –es la reencarnación del clásico sonido de los años 80.

    La marca Waves ofrece en su catálogo de procesadores una amplia gama de versátiles efectos de modulación: Enigma aúna flanger y phaser así como filtrado y reverb. MetaFlanger va más allá del flanging clásico y añade un chorus. MondoMod tiene LFO sincronizable al tempo con cinco formas de onda seleccionables y puede utilizarse como trémolo, vibrato, chorus o efecto de panorama. Y finalmente, H-Delay Hybrid Delay ofrece una extensa selección de efectos de la vieja escuela, como filtrado, flanger, phaser, eco slap-back, ping-pong delay –donde la señal con delay rebota entre los canales estéreo.

  3. Los efectos para distorsión y saturación suelen simular el sonido creado por componentes analógicos saturados, como las válvulas, transistores o cintas magnéticas. Si bien se suelen emplear para añadir aspereza al sonido (siendo la saturación el más sutil de ellos), cualquiera de estos efectos es también válido cuando es aplicado en pequeñas dosis para engordar sonidos débiles y ayudar a encajarlos mejor en una gruesa mezcla. Un poco de ellos sobre un bajo, un bombo de TR-808 o una voz principal, obrará maravillas al realzar esa parte. Tan sólo asegúrate de no pasarte al aplicarlos, ¡si todo en tu mezcla es rico en armónicos, no tendrás nada que destacar! Lee aquí para aprender más sobre cómo utilizar la distorsión armónica, al estilo analógico, en una mezcla.Algunos de los “caballos de batalla” que proporcionan un detallado y preciso control de saturación y distorsión son Manny Marroquin Distortion, que incluye diferentes rutas de distorsión paralela y controles de frecuencia; OneKnob Driver, un único control que simula el sonido saturado de los pedales de guitarra; Kramer Master Tape y J37 Tape, que ofrecen dos emulaciones de las clásicas maquinas de cintas de 1/4″ de bobina abierta con velocidad de cinta ajustable y controles bias y noise.
  4. Los plugins para modelado de amplificadores pueden brindar emulaciones bastante fidedignas de los más conocidos amplis y altavoces de guitarra. Este tipo de plugins puede ser muy útil durante la mezcla. La aplicación más obvia es la de amplificar la señal DI procedente de un teclado o bajo, o rescatar una parte de guitarra mal grabada –o incluso una tocada con una guitarra acústica. Pero los plugins de modelado de amplis también pueden ser de ayuda, por ejemplo, para enmascarar problemas de clipping –la saturación indeseable al superar el nivel de odB. Así por ejemplo, Waves GTR3 Amps te ofrece una gran selección de amplis para guitarra y bajo, que incluyen modelos cristalinos, saturados y de alta ganancia.

Así que nunca utilices un flanger cuando el phaser haga mejor ese trabajo. Y no distorsiones cuando lo que necesites sea una saturación. Tampoco uses el trémolo cuando lo que realmente quieres es vibrato. Y como moraleja, te recomendamos que siempre elijas el efecto que mejor complemente a tu música.

Mezcla con efectos de la mejor forma: comprende cómo conectar los plugins

La reverb y los efectos basados en el tiempo, como los delays, casi siempre son accesibles a través de un envío auxiliar con su respectivo retorno, con su control ‘Mix’ al 100%. Esto no sólo te permite enviar múltiples señales a un único efecto, sino que te aseguras que solamente recibirás señal procesada en el canal de retorno. Después siempre puedes mezclar la cantidad deseada de señal procesada con el sonido original limpio.

Otras clases de efectos, como saturación, trémolo o flanger, suelen ser utilizadas con insertos en un canal o bus – y esto hace que el sonido sea procesado al completo y no presente problemas de fase o ganancia al mezclarse por duplicado. Pero, dependiendo de la situación, la utilización de efectos en paralelo puede ser, de algún modo, de gran creatividad para obtener resultados diferentes e inesperados, si lo deseas.

No amontones efectos en cada pista

Bien, los efectos son guays. Sí, suenan geniales. Y hay literalmente cientos de ellos ahí fuera. Lo cual nos lleva exactamente al típico error de novato que cae en la trampa de utilizarlos todos en demasiadas pistas.

Los ingenieros de mezcla experimentados, a menudo, se esfuerzan por añadir la mínima cantidad de procesamiento. Para utilizar una buena metáfora: mezclar es como cocinar, y cualquier chef te dirá que un plato es mejor cuanto menos condimentos lleve. Y lo mismo sirve ahora para los efectos. Una buena regla a tener en cuenta es que, si has añadido efectos sobre más de cinco o seis pistas durante la mezcla, entonces es probable que no estés haciendo bien las cosas. Abusa lo mínimo de los efectos y céntrate en un buen equilibrio entre tus sonidos. Y tu público y audiencia te lo agradecerán, seguro.

No te limites a un efecto por pista

Muy bien, has decidido obedecer nuestro consejo y añadir efectos tan sólo en unas pocas pistas que estás mezclando. Pero eso no significa que cada una de ellas deba recibir tan sólo un efecto. De hecho, una mejor idea –y ciertamente más interesante–, sería encadenar dos o tres efectos juntos.

Por ejemplo, prueba estas cadenas:

  • Flanger o phaser antes (o después) de un delay/eco.
  • Delay o eco sobre un trémolo.
  • Pitch-shifter (con un ajuste de pocas centésimas) antes de una distorsión, saturación o un amplificador… o viceversa.
  • Pitch-shifter antes de un delay (como extra, si después reenvías parte de la salida del delay a la entrada del pitch-shifter, puedes crear delays que escalan o caen en el tono mientras se realimentan).

La adición de efectos sobre los envíos a reverb o su retorno, puede acabar en sorprendentes resultados. Un flanger o phaser, chorus o armonizadores funcionan muy bien para ello. Y entremezclar efectos con procesamiento dinámico nos brinda otra forma de obtener interesantes resultados sonoros, también. Por ejemplo, aplica una puerta o expansor con un ataque medio antes de un delay. Y eso cortará los transitorios y hará que el sonido con delay sea mucho más suave y fácil de mezclar.

En el repertorio de Waves encontramos dos poderosos plugins multiefectos que no sólo ofrecen una buena cantidad de efectos internos, sino que también disponen de una rápida configuración en cadena de los efectos más utilizados, así como un gran surtido de presets:

  • Eddie Kramer Effects Channel incluye dos modos: ‘H Slap’, una emulación de delay corto de cinta a 15 pulgadas por segundo junto a una sutil reverb tipo placas o plate. ‘Z Slap’, es el otro modo con una emulación de delay de cinta más largo (7 ½ pulgadas por segundo) con un poco de feedback y una configuración más notable de la reverb de placas.
  • CLA Effects, desarrollado en colaboración con el legendario ingeniero de mezcla Chris Lord-Alge, contiene reverb, delay, distorsión y varios efectos de tono. Así como controles que te permiten ajustar el contenido en altas frecuencias y aplicar distintos estilos de filtro. Además proporciona una avanzada función ‘Throw’ que facilita añadir un largo delay, o delay throw sobre determinadas partes mientras escribes la automatización de mezcla. Trae un variada selección de presets para aplicar instantáneamente efectos de tipo teléfono, delays de cinta con phaser o una combinación de reverb, delay analógico de tipo slap y un largo eco.

Sincroniza tus efectos basados en el tiempo… al menos la mayoría de veces

Muchos de los modernos plugins de eco te permiten sincronizar automáticamente sus repeticiones con el tempo de la canción, así como especificar el intervalo en términos de compases en lugar de milisegundos. Eso significa una poderosa herramienta, que deberías emplear normalmente al trabajar con pistas que mezcles y hayan sido grabadas con claqueta o alineadas en la rejilla de tu DAW. Los fallos en la sincronía podrían desperdiciar el ritmo principal de la canción.

En este extracto de vídeo, Graham de Recording Revolution nos enseña cómo le gusta añadir sencillos delays sobre las voces principales, utilizando H-Delay:

Otro truco muy chulo es aplicar dos ecos sincronizados simultáneamente a un sonido –uno con retardos en triplete en el canal izquierdo, por ejemplo, y retardos de media nota en el canal derecho. Envía la señal original al centro y experimenta con variaciones en la cantidad de sonido “seco” original y las señales procesadas. E incluso podrías automatizar esos cambios para crear un movimiento constante en el sonido. O puedes enviar esos ecos a un efecto pitch-shifter para convertir una simple guitarra o sintetizador en un complejo patrón arpegiado.

Sin embargo, ten en cuenta que hemos dicho que la sincronización debe utilizarse “la mayoría de veces”. Esto se debe a que los retardos que no siempre tienen relación con el tempo, tienen su propio encanto y en ciertas circunstancias pueden añadir una sensación de aleatoriedad a tu mezcla. Como en muchas otras cosas, la clave aquí es la experimentación. A menudo, desincronizar unos pocos milisegundos un delay, puede acabar en agradables resultados que suenan menos robóticos y no desentonan con el resto de las pistas.

No metas eco-ecoecoecoeco en todo de principio a fin

Aquí tratamos ahora otro error común de novato en la mezcla con efectos: procesar con eco un sonido –cualquier sonido, especialmente sobre voces principales–, y aplicarlo a lo largo de toda la canción. Haz esto y te asegurarás, a) de acabar con un desorden que emborronará el resto de elementos de tu mezcla. Y b), aburrirás a tus oyentes hasta la saciedad.

En lugar de eso, aplica delay sólo a notas individuales para darles énfasis, o a palabras individuales en una línea vocal, como una forma de subrayar ciertas partes de la letra. Esta técnica a menudo es conocida, en inglés, como delay throws (en el mundo analógico sería algo así como subir el fader de envíos, al efecto/delay en cuestión, cada vez que deseemos aplicar el efecto). Una manera fácil de configurar esto en tu DAW, consiste en automatizar los envíos de tus pistas a un efecto delay, por ejemplo. Deja el envío bajado cuando no quieras el efecto y súbelo sobre la forma de onda del sonido o palabra cuando quieras resaltarlos.

El ejemplo clásico de cómo lograr este efecto con muy buen gusto y eficacia, está plasmado en el tema Us And Them de Pink Floyd de su archiconocido álbum superventas Dark Side Of The Moon. La primera línea de cada estrofa siempre consiste en tres, y sólo tres sílabas (“Us and them“/ “Me and you“/ “Black and blue“, etc). Y sólo la primera y tercera sílabas reciben un procesamiento de eco cada vez –en concreto, son siete repeticiones que recorren dos compases después de cada sílaba, y van desvaneciendo su volumen en cada repetición. Y la única excepción es la primera línea de la estrofa final: “With and Without“. ¿Adivinas qué palabra no lleva eco? Magistral.

Si ese mismo eco hubiese sido aplicado sobre la voz de Gilmour, de principio a fin, hubiera ocasionado una terrible distracción. En cambio, este selectivo uso del efecto, acaba formando parte integral de la canción. Se convierte así  en un delicioso gancho a la escucha que inmediatamente atrapa al oyente y su atención. ¡Es un grandioso ejemplo de una buena lección para aprender en cuanto a la técnica de mezcla con efectos!

La compañía Waves crea algunos de los mejores efectos plugin del mercado. Mantente al tanto de sus últimos lanzamientos y desarrollos en su canal de noticias. Esta adaptación al español y otras aportaciones son obra de Voynix.