Tienes una grabación de batería por delante, pero dispones de un solo micrófono… «¿De qué vas?», podrán decirte. Pero nosotros te decimos que sí es posible realizar esa grabación. De hecho, las baterías de muchos discos fantásticos se grabaron empleando un solo micrófono, así que no hay nada que objetar a este método tan, digamos, minimalista o humilde.

Como es lógico y te puedes imaginar, es preferible emplear un juego de varios micrófonos que te ayudará a capturar tu grabación de batería de la forma más versátil, flexible y completa. Pero si dispones de un solo micrófono, también serás capaz de conseguir resultados más que aceptables –tanto con un humilde Shure SM57 como recurriendo a otros modelos de más caché. Ahí van algunos consejos de campo muy útiles…

Los micrófonos de condensador tienen una respuesta en agudos más abierta que los dinámicos, así que resultan más apropiados para captar los transitorios y las señales de alta frecuencia de timbales, bombos, platos y cajas. Los modelos omnidireccionales parecen más recomendables para la grabación de batería con un solo micrófono porque captan un sonido más tridimensional, aunque los unidireccionales también propician magníficas tomas.

En la práctica, se recomienda que al principio coloques el micrófono a unos 60cm del bombo y unos 30cm por encima del mismo, de tal forma que apunte entre el charles y la caja. Créenos, ¡hemos escuchado baterías alucinantes grabadas con un solo micro de condensador en esa posición!

Recuerda que, si utilizas un solo micrófono, acabarás mezclando toda la batería en mono, sin tener control alguno sobre cada uno de sus elementos. Al final, se trata de equilibrar el sonido del kit, la acústica de la sala y la colocación del micro. Para conseguir el mejor equilibrio entre bombo, caja y charles, experimenta con diferentes posiciones del micrófono, afinaciones de la batería y estilos de interpretación. Graba varias pruebas y comprueba cuál te suena mejor.

Además, como en cualquier grabación en directo, el ambiente de la sala jugará un papel decisivo en el sonido resultante, así que intenta identificar el lugar donde mejor suena la batería, cuelga algunas mantas y edredones para amortiguar el sonido si es preciso, y vuelve a grabar unas cuantas pruebas hasta que des con el sonido deseado.

Después de grabar, añade compresión, reverb y una pizca de amplitud estéreo a la pista resultante. Suerte, amigo minimalista de un solo micrófono -quizá puedas plantearte crecer en un futuro. Y no dejes de contarnos tus experiencias de grabación, abajo, escribiendo tus comentarios.

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