El misterioso arte del mastering puede suponerte un terrible desafío o una experiencia fantástica -este tutorial te anima a vivir lo segundo de una forma sencilla…

Una vez más, estamos encantados por la presencia de Kristian West, Redactor Jefe en IGN Dinamarca, para otro de nuestros tutoriales de invitados. Esta vez, Kristian nos sumerge en el oscuro mundo del mastering y en la preparación de nuestros temas para ese proceso final de refinado sonoro. ¡Adelante Kristian!

¿No es el mastering algo que tendrías que dejar a un estudio dedicado, con un experto ingeniero? Esto sería así algunos años atrás, y obviamente por razones técnicas y de presupuesto, no todos podemos comprar esos caros equipos. Pero hoy puedes obtener resultados más que satisfactorios en tu casa utilizando sólo las herramientas que ofrece tu ordenador. Si tu plan es que tus temas suenen en un enorme club o un festival multitudinario, quizá debas reconsiderarlo, ¡pero esa no es ahora nuestra misión!

Esta vez, vamos a retomar aquel tema musical para el juego ficticio Cyberpunk que creamos anteriormente, y le daremos los retoques finales. Utilizaremos el fabuloso Ozone 7, que es una completa suite de mastering de la marca iZotope (aquí tienes su canal oficial en SONICplug). Como esto tendrá la forma de un tutorial paso a paso, siempre podrás usar otros plugins y efectos para conseguir resultados similares.

Maestro del equilibrio: un resumen general

En pocas palabras, el mastering trata sobre el equilibrio, la relación entre lograr niveles de volumen aceptables. Y en este caso, la música necesita fundirse como un fondo capaz de acompañar a un juego, película o escena de TV. Así que, tiene que haber un equilibrio entre compresión y maximización, pasando por una buena relación con otros elementos del audio, y todo ello para lograr un buen volumen constante. Si nuestros temas tienen subidas y bajadas constantes en el volumen mientras los espectadores intentan concentrarse en los diálogos, la escena o el juego, ¡la música se convertirá en una distracción fuera de lugar!

Otro aspecto a tener en cuenta es la escucha atenta del equilibrio tímbrico entre los elementos de nuestro tema – claro, que estamos masterizando una canción hecha por nosotros desde cero, así que la mejor solución sería arreglar los problemas más serios desde la mezcla original. De todas formas, siempre es un ejercicio útil la consideración de la totalidad del espectro de frecuencias de un tema durante el mastering. E incluso sutiles realces o recortes pueden ser positivos, en vez de trabajar sobre elementos separados como ocurre durante la mezcla.

Vamos a empezar – aquí está el tema original para nuestro juego ficticio…

Análisis del vídeo: conociendo iZotope Ozone

Acompañando a este tutorial, tenemos un vídeo que puedes ver para escuchar las diferentes partes del proceso de mastering y cómo afectan al sonido. Puedes verlo sobre la imagen de cabecera de este mismo artículo, y aunque está en inglés, los ejemplos te vendrán muy bien, incluso si no eres capaz de entender la locución.

Vamos a empezar inicialmente con Ozone 7 y su amplia gama de útiles presets. Los programas preconfigurados son un buen punto de partida al principio, y te enseñan cómo funcionan las cosas y la forma de modificarlas hasta lograr tus propios ajustes. Vamos a cargar Ozone 7 en nuestro tema, y seleccionaremos el preset ‘CD Master’ para empezar a trabajar desde ahí.

Una herramienta muy importante en tu arsenal para mastering es algo llamado test A/B, con lo cual puedes hacer un simple bypass de todos tus procesos a la vez y comprobar tu tema original de nuevo. Ozone permite este paso de una forma muy fácil con los botones dedicados de bypass y el icono de la oreja; esta última función iguala el volumen de la pista original con el sonido procesado, así no caes en el engaño de que tu tema suena mejor, cuando quizá sólo está sonando más alto.

1ª parte: la ecualización maestra

El primer módulo que vamos a colocar en la cadena es un ecualizador, y empezaremos recortando graves en torno a 35Hz con una pendiente de 48dB por octava. La zona de medios-altos será reforzada un poco en torno a 0.5dB con un proporción en el parámetro Q de 0.4, mientras que una tercera banda de EQ sobre 10kHz creará una ligera reducción con el filtro high-shelf a unos 0.3dB.

Creemos que es importante cortar por debajo de 30-35Hz en esta parte de la cadena, ya que de ese modo se logra eliminar las molestas frecuencias que seguramente ni siquiera tus equipos reproducirán (de nuevo, a no ser que masterices para clubes), y que afectarían a los siguientes plugins en nuestra cadena de mastering.

Los medios-altos están realzados un poco para dar calidez, y el ligero recorte en agudos reduce el brillo en general del tema -esto lo hacemos porque tenemos las voces y los diálogos en mente, dándoles así espacio sobre nuestra banda sonora.

El segundo módulo a añadir en la cadena es ‘Dynamic EQ’. Mientras que la primera ecualización es de tipo estático, y afecta al conjunto por completo de una manera constante, ‘Dynamic EQ’ afecta la frecuencia seleccionada solamente cuando la señal de entrada excede en un umbral definido. En este caso, realzará los graves de los bombos solamente cuando estén sonando, evitando así ensuciar la totalidad de la mezcla.

2ª parte: ‘Master Dynamics’

Nuestro siguiente paso es aplicar una compresión más tradicional, así que insertamos en la cadena el módulo ‘Dynamics’ (que básicamente es un compresor multibanda, completo y repleto de opciones). En nuestro objetivo están de nuevo los graves, aplicando en la primera banda de frecuencias una generosa y fuerte compresión con algo de ganancia, hasta los 233Hz. Y mientras, añadimos algo más de pegada a la segunda banda que cubre el resto del espectro.

Todo esto significa que nuestra zona de graves se ha vuelto más consistente y presente en la salida que las zonas agudas del espectro -de nuevo, es algo muy útil para dar espacio a los diálogos, además de imprimir consistencia a los graves, como muchos de los actuales géneros musicales de la escena bass. Puedes empezar a ver cómo diferentes metas en la masterización y distintas clases de temas, llevan a procesos de mastering muy distintos.

Obviamente, puedes llevarlo todo a un nivel más complejo si aplicas varios módulos con una banda única, y recurres a diferentes procesamientos sobre varias partes del espectro. Aunque para nuestro ejemplo, este sencillo arreglo sobre dos bandas logrará el sonido que estamos buscando.

3ª parte: limitador dinámico maestro

El cuarto módulo a utilizar es ‘Vintage Limiter’, que forma parte de los módulos de estilo añejo que encontrarás en Ozone 7 Advanced, los cuales ayudan a dar este toque cálido al sonido. En nuestro ejemplo, ayuda a atenuar un poco el aire digital que emana de este tema, haciéndolo algo más confortable para la escucha.

Como el resto de módulos de esta cadena, los cambios y procesos aquí también son sutiles. La mezcla original ya era satisfactoria y no queremos alterarla demasiado -sólo desplegar su máximo potencial. La modalidad ‘Modern’ dentro de ‘Vintage Limiter’ parece la mejor para este tema, ya que previene la suciedad que suelen provocar en torno a 200-300Hz esos modos restantes que imitan a viejos equipos clásicos.

Como puedes escuchar en el vídeo superior, la diferencia antes y después aplicando la limitación dinámica es notable y se percibe esa agradable mejora de nuestro tema inicial -que es lo que al final cuenta. Con el mastering o cualquier otro procesamiento de audio, siempre has de tener claro que la finalidad es lograr que suene mejor, en lugar de añadir un plugin o efecto sin finalidad.

Las comparaciones cuentan en el arte del mastering

Y ahora, analizando lo sucedido, nuestro audio final suena más compacto y potente, las frecuencias graves tienen peso y son consistentes, y tenemos una buena escucha -incluso a bajos niveles al comparar la pista original exportada en Ableton Live. Un truco muy útil es comparar nuestro tema con otros similares, como bandas sonoras o música electrónica parecida. Si tu tema masterizado aguanta frente a los otros, sabrás que has hecho un buen trabajo; si no, ¡tendrás que volver sobre tus pasos!

Este tutorial solo araña la superficie de lo que el mastering puede conseguir, pero nos conformamos con que hayas aprendido. Siendo detallado y cuidadoso durante los procesos, lograrás resultados aún más pulidos, ¡y seguro que sonarán mucho mejor y más terminados que antes!

Este contenido se publica mediante licencia expresa. El texto original en inglés, «Mastering for Media: The Basics«, está disponible en el blog Magazine de Mode Audio.

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