Un poco de compresión dinámica puede ayudar en los niveles de voz y a su asentamiento al frente de tus pistas, pero demasiada puede arruinarla y generar un sonido molesto o aburrido -te mostramos cómo dominar tu compresor para lograr el equilibro perfecto…

Durante el proceso de mezcla, puedes utilizar un compresor para marcar diferencias de nivel entre tus pistas. Este método ayuda a que las voces se sitúen al frente de la mezcla general y te asegura que incluso las frases o palabras más sutiles, suenen lo suficientemente alto para entenderse con claridad junto al resto de instrumentos que pueden llegar a eclipsarlas en ciertos pasajes de un tema.

La forma en que configuraremos los parámetros de nuestra compresión dinámica, dependerá del efecto que vayamos a darle a la pista vocal y del estilo musical e instrumentos que la acompañará.

En la versión de álbum del tema The Writing’s On The Wall de la banda OK Go que aparece en el vídeo anterior, la voz principal está comprimida de forma agresiva, con una configuración en el compresor similar a la siguiente:

  • Un umbral (threshold) muy bajo, que funciona en todo momento y no sólo en los picos
  • Un ataque y relajación rápidos (parámetros attack / release)
  • Un ratio de compresión muy alto (10:1 o incluso más)

Puedes notar la compresión al escuchar las respiraciones tan marcadas durante las estrofas, la reacción tan rápida del compresor en los sonidos más fuertes de la ‘P’ y la ‘B’, así como en el nivel constante que mantiene la voz a lo largo del tema. Todo ello combina una importante cantidad de reducción de ganancia, para después añadir una relativa ganancia extra de compensación (makeup) que ayudará a dar presencia a la voz al frente del arreglo.

Este tipo de compresión funciona muy bien en un contexto de estilo rock, pero suena fuera de lugar cuando la música se vuelve más intima y acústica.

Si escuchamos el mismo tema, pero en su versión acústica, podemos oír un sonido mucho más sutil y natural. Eso es debido a que aplicaron una compresión más suave en los micrófonos de los vocalistas. Y quizá con una configuración parecida a esta…

  • El threshold más alto, actuando sólo en los picos más fuertes
  • Attack y release lentos
  • Un ratio bajo (de 4:1 o menos)
  • Una porción mínima tanto de reducción de ganancia como del parámetro makeup

Eso significa que la voz es más dinámica, y continúa situándose perfectamente al frente de un arreglo e instrumentación acústicos, sin picos ni llegar a dominar la mezcla en todo momento. Esto es muy importante, especialmente en emisiones en directo como en el vídeo de arriba (grabado por la emisora 89.3 The Current en Minneapolis/St. Paul).

Ajusta tu compresión dinámica para voces

Para empezar a comprimir tus propias voces, primero consigue el mejor equilibrio entre tu pista de voz principal y el resto de instrumentos sin utilizar ningún tipo de compresión, teniendo en cuenta que algunas palabras pueden sonar más fuerte. Si hay grandes cambios entre algunas secciones o frases -como un estribillo muy alto en contraposición a una estrofa muy tranquila-, considera un ajuste de las ganancias de esos clips de manera individual para así lograr un nivel óptimo en general. Ahora ya puedes utilizar el compresor para atenuar esos picos sonoros sin hacer trabajar demasiado al compresor.

Dependiendo del tu estilo musical, quizás desees empezar con ajustes más agresivos para una mezcla más densa, o bien con ajustes modestos si quieres más dinámica en tu mezcla. Para voces agresivas, empieza con un ratio de 4:1 y ve bajando gradualmente el control threshold hasta lograr un sonido compacto. Si buscas un sonido vocal más melódico y suave, empieza con un ratio 2:1 y ve reduciendo threshold para ajustar el resultado en el compresor.

Attack y release son parámetros quizá más sutiles que threshold o ratio, así que piensa en ellos como ajustes más sensibles para pulir el sonido general que desees obtener…

Cuanto más bajes el umbral (threshold), más trabajará el compresor sobre la señal. También cuanto más amplio sea el ratio, más harás trabajar al compresor. La clave radica en encontrar el equilibrio ideal para tu música entre los parámetros threshold y ratio: una vez que estés contento con el sonido obtenido, ya podrás ajustar el resto de parámetros.

En cuanto el compresor empieza a actuar, reducirá el nivel de la señal y seguramente tus voces sonarán más bajas. Para compensarlo, puedes utilizar el parámetro de ganancia gain o makeup según el modelo de compresor. Algunos compresores disponen incluso de un modo automático de ganancia que añadirá nivel extra a tu señal en proporción a la cantidad de compresión utilizada.

Una vez que tengas los parámetros threshold, ratio y la ganancia makeup ajustados, será el momento de echar mano a otros controles como attack y release. Es muy importante que tengas en cuenta que todos los parámetros de un compresor están relacionados entre sí, de modo que al cambiar el ataque de éste, quizá tengas que reajustar de nuevo el ratio -o viceversa. Attack y release son parámetros quizá más sutiles que threshold o ratio, así que estaría bien que pensaras en ellos como ajustes más sensibles para terminar de pulir el sonido general que desees obtener.


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