Los pedales y racks de efectos son los recursos más obvios para procesar señales de guitarra, pero vamos a proponerte un par de ideas hardware y software que también afectan al sonido.
Uno de los accesorios más interesantes para cualquier guitarrista eléctrico es el EBow (también funciona con acústicas, pero está más limitado), un curioso dispositivo a pilas que presentaron en el NAMM de 1976 y cuyo primer usuario fue Jerry García.
El EBow se coloca en la zona de las pastillas sobre una cuerda, que hace vibrar por medio de un campo magnético. Como el campo tiene un flujo constante, el sonido de la cuerda estará sostenido todo el tiempo que el EBow permanezca encima, generando increíbles resultados cuando interactúa con el propio campo magnético de las pastillas. El timbre y el volumen de la señal dependen de la distancia del EBow a las pastillas y las cuerdas.

Su técnica resulta un poco antinatural al principio, pero conforme exploras sus posibilidades te acostumbras enseguida. El EBow sólo actúa sobre una cuerda en cada momento, pero puedes poner varias en movimiento pasando con rapidez de una a otra. Además, está diseñado de tal forma que permite recorrer las cuerdas con sencillos movimientos para producir arpegios.
Este artilugio te obligará a modificar tu forma de tocar. De hecho, también conviene cuidar la técnica de la mano que pulsa las notas, sobre todo cuando tocas en los trastes más cercanos a las pastillas y cuando estiras las cuerdas, porque eso varía la posición de la cuerda afectada.
Además, como la nota hará un sostenido de volumen creciente, puedes multiplicar su efecto si la sigues pulsando de forma repetida. Los taps y los silenciados tendrán consecuencias distintas a las habituales, pues la cuerda seguirá sonando con bastante intensidad –al revés que si tocas con los dedos o con una púa–.
La variedad de timbres y matices que ofrece un EBow es asombrosa, ya que no sólo recrea instrumentos de arco como el violín y el cello, sino que también produce tonos similares a metales y flautas, o genera originales sonidos que emulan bramidos de ballenas o bandadas de pájaros. Por ejemplo, funciona de maravilla sobre bajos arqueados, como en Wonderwall (de Oasis), y ha sido empleado con éxito por grupos como REM, U2, Pink Floyd y Radiohead, entre otros muchos. Aunque lo único que hace es atacar las cuerdas de un modo distinto, el EBow cambia por completo la señal de una guitarra, alterando sus posibilidades expresivas –en muchos sentidos, se parece a un sinte–. Puedes conseguir uno de los nuevos PlusEBow, caracterizados por su LED azul, por menos de 100 euros (conviene pagar la diferencia respecto a un viejo modelo de segunda mano).

Descarga el reportaje original en formato Adobe PDF
3.52MB

Publicado originalmente en Future Music 102

Recibe GRATIS boletines por e-mail o suscríbete a nuestros canales de YouTube e Instagram

 ¿Tú tienes algo que decir?

Hacer Comentario

OFERTAS DE NUESTROS PATROCINADORES