Cuando el sintetizador Arturia Origin vio la luz en Junio de 2008, nos dejó sin palabras…

Los lectores habituales de Future Music ya habrán oído hablar mucho de Arturia Origin, el alucinante súper-sintetizador hardware que fue creado por los que hoy son responsables de algunos de los mejores softsintes del mercado. Y aunque ha pasado mucho tiempo desde que tuvimos el privilegio de asistir a una demostración del modelo definitivo que saldría de la fábrica… ¡todavía no nos hemos recuperado y sigue resonando en nuestras cabezas!

En esencia, Arturia Origin era un sintetizador de sobremesa (seguido por una posterior versión de diseño revolucionario y con teclado) que atesoraba toda la potencia de los famosos plugins de Arturia disponible por aquellos tiempos. No necesitaba un ordenador para funcionar, era posible tocarlo vía MIDI, y permitía asignar todos los controles de su panel de control a cualquier parámetro de sus sintetizadores internos –Minimoog o Yamaha CS-80, por citar dos ejemplos.

Electro Demo (Arturia (Jean-Michel Blanchet)
Tema demo basado en el Multi ‘Dark Side 80s’. Emplea cinco programas que se reproducen en modo de capas: Un sonido principal, una secuencia de bajo cálida y gruesa, una secuencia de batería electrónica, un programa complejo de secuencias de percusión dual, y un pad rico…

Todo eso que contamos sigue siendo posible, siempre y cuando tengas la unidad, o puedas conseguir uno de los pocos que existen, muy cotizados.

Repleto de controles: Arturia Origin ‘remezclaba’ los sintes hardware clásicos

Entre otros lujos, Arturia Origin lleva una pantalla a todo color que informa con sumo detalle de tus operaciones, un joystick, y un secuenciador de modulación de 32 pasos que permiten transformar y modelar los sonidos de maneras impensables para los sintetizadores clásicos que inspiraron sus emulaciones internas.

El paquete incluía un par de «orejas» para apilar el sinte en un bastidor rack de 19 pulgadas; y a mediados de 2010, Arturia lanzaría esa ya comentada versión con teclado, que estaba dotada con un panel de control y una pantalla reclinable (de tipo portátil), más un controlador de cinta de gran longitud, sensible al tacto.

Arturia Origin Keyboard, durante una interpretación

Pero Origin ofrecía mucho más que una mera encarnación de los célebres plugins de Arturia. Y es que su gran baza fue que permitía combinar los componentes internos originales de los sintetizadores (modelados) para que construyeses tu propio híbrido virtual –por citar un ejemplo práctico, es posible tener un sintetizador virtualizado que utiliza los osciladores de Jupiter 8, y los procesa a través de los filtros de ARP 2600.

Cada sintetizador está dividido en módulos, y es posible combinar tantos de ellos como desees. Este exclusivo grado de flexibilidad equivalía a disponer de un sistema modular propio, capaz de generar sonidos que incluso hoy están fuera del alcance de cualquier otro instrumento.

Arturia Origin Desktop, foto básica en inclinación El panel de conexiones de Arturia Origin Desktop

Combinatorio: Son cuatro sintetizadores en uno

En su interior, Arturia Origin contenía los motores de síntesis de Minimoog, ARP 2600, Yamaha CS-80 y Jupiter 8; y a pesar de que la presencia de este último compensaba otras omisiones célebres, la marca francesa tenía previsto incluir también los de Moog Modular y Prophet V, si bien eso nunca llegaría.

Otros buenos planes que sólo quedaron como ideas de futuro incluían la adición de más sintetizadores modelados a la librería de Arturia; o la portabilidad entre el plugin Arturia Minimoog y su versión equivalente de Origin. También nos entusiasmaba la promesa de modificar los sonidos en un editor gráfico a pantalla completa –que permitiría disponer de Origin (y sus cuatro instrumentos internos) como plugins ajustables en un DAW.

Arturia Origin Keyboard, desplegado

Ciertamente, ¡Arturia Origin sería capaz de hacer cualquier cosa a través de actualizaciones puntuales de su firmware! Pero todo eso nunca llegó, quizá porque la máquina no logró vender el número de unidades que merecía. Y en cualquier caso, todos sabemos lo que poco tiempo después acabaría sucediendo: Arturia caminaría por la vía del hardware analógico puro y original, con Minibrute y sus secuelas, al tiempo que potenciaba hasta el cielo sus algoritmos de emulación TAE, y lanzaba cada vez mejores instrumentos virtuales.

Foto creativa de Arturia Origin Desktop

Difícil de localizar: Arturia Origin es aún una apuesta segura

Incluso habiendo quedado en su propuesta original más una actualización de servicio (V1.3.5), Arturia Origin es un mastodonte creativo, deseable, y de gran sonido, que ofrece cuatro partes multitímbricas y suficiente potencia de procesamiento para disfrutar de una generosa polifonía. Ahora bien, hay que tener en cuenta que un patch de súper-sinte modular sobre el máximo de 32 componentes posibles, agotará mucho antes la polifonía que –por ejemplo– la carga simultánea de cuatro ARP.

Arturia Origin Keyboard en perspectiva

Arturia Origin Keyboard, por detrás

Con todo, y a la vista de aquella demostración que aún resuena en nuestras cabezas, Arturia Origin está más que preparado para mantener ocupados durante mucho tiempo a sus felices usuarios y poseedores –además de seguir impresionando a cualquiera oídos que reciban sus impactos espectrales.

Sigue los enlaces de más abajo hacia las páginas oficiales del sintetizador que la compañía aún mantiene en sus servidores web a modo de homenaje. Abundan en información y ejemplos sonoros, siendo incluso posible escuchar demostraciones de todos los presets originales de ambas versiones de Origin.

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