Tom Horn presenta SinTH2, un sintetizador artesanal fabricado a mano por Elektro-Rożek en Polonia, con 60 voces de polifonía, carcasa de madera sólida, teclado Fatar y hasta 1.920 presets
Tom Horn, creador de SinTH2, presenta un proyecto que se aleja radicalmente de la producción en serie habitual del sector: Un sintetizador construido íntegramente a mano, unidad por unidad, sin pasar por tiendas ni distribuidores.
El propio Horn lo resume con entusiasmo en su web: «Sólo quiero decir una cosa: ¡por fin! A partir de ahora encontraréis aquí la información y los materiales más recientes sobre SinTH2».
El instrumento se fabrica en el taller Elektro-Rożek de Szydłowo (Polonia), y ya cuenta con un equipo reducido pero fundamental detrás de su desarrollo.
Un motor de síntesis con 60 voces y casi 200 formas de onda
Bajo el capó, SinTH2 ofrece 60 voces de polifonía repartidas entre cuatro osciladores multiwave con 197 formas de onda y un quinto oscilador de onda única con seis bancos de 127 waves cada uno: Todo ello suma 3GB de formas de onda almacenadas, además de un oscilador de ruido dedicado.
La modulación se apoya en cinco generadores LFO (dos para tono, y uno por uno para filtro, amplitud y panorama), dos envolventes globales y una envolvente independiente exclusiva para el quinto oscilador.
El bloque de filtrado incluye filtros paso-bajo, paso-banda y paso-alto con caídas de 18dB, con grabación de movimiento (motion recording) para absolutamente todos los mandos presentes en el panel del instrumento.

Los efectos DSP de SinTH2 y una superficie física imponente
El procesador de efectos DSP integrado incluye drive, ensemble, phaser, delay, reverb y ecualizador, visualizados a través de cuatro pantallas OLED.
El panel físico es de los más generosos que puede encontrarse en un instrumento de este tipo: 120 potenciómetros, nueve encoders y 36 botones, todo ello controlando hasta 1.920 ranuras de sonidos prefijados y un secuenciador polifónico multitarea de 16 pasos.
Pero la máquina no abunda en conexiones –éstas incluyen salida de audio balanceada sobre XLR y entrada estéreo dedicada hacia el procesador de efectos.

El supersinte SinTH2 se fabrica íntegramente a mano. Cada instrumento es único: Debido al proceso artesanal, siempre habrá pequeñas diferencias entre unidades. «Esas variaciones forman parte del carácter del instrumento», dicen sus creadores…
Carga de samples propios y teclado Fatar
Como opción adicional, SinTH2 puede ampliarse con una librería de samples de usuario: Basta con transferir los sonidos desde cualquier ordenador o teléfono mediante un gestor de muestras dedicado que se encarga de todo el proceso.
Esta expansión añade 1GB de espacio de usuario, repartida en cuatro bancos de 127 samples individuales y 58 ranuras de multisample.
El teclado es un modelo Fatar dinámico, y toda la carcasa está construida bellamente en madera maciza con técnicas artesanales.

Un pequeño equipo detrás de un gran instrumento
Además de Tom Horn como creador del proyecto, SinTH2 cuenta con la colaboración de cuatro personas clave: Marcin, desarrollador en lenguaje C++ responsable del software; Arek, técnico de producción de los paneles; y dos colaboradores tocayos de nombre Marek, uno como carpintero encargado de la carcasa de madera y otro como diseñador gráfico del proyecto. El propio Horn lo resume con gratitud: «No habría sido posible sin ellos».
Pero el concepto no es nuevo, ya que sus primeras referencias (en forma de prototipo) datan del 10 de Septiembre de 2009, con otros vídeos del creador.
Tres versiones y ningún distribuidor de por medio
El sintetizador SinTH2 no se vende en tiendas: Cada unidad se fabrica por encargo tras discutir individualmente el color, los acabados mecánicos y las opciones de software con el comprador, con un plazo de producción de cuatro semanas y una garantía de 24 meses.
Tres configuraciones están disponibles: Una versión con panel plegable, con un precio de 6.999€; la variante con panel fijo, a 6.799€; y la opción de sobremesa (desktop), que resulta ser ‘la más asequible’, a 5.800€.

Venden además un maletín de transporte opcional, fabricado por la empresa polaca Paco Cases, por 499€, compatible con las opciones de paneles plegable y fijo.
¿Te atreverías con un instrumento hecho a medida?
Cuéntanos en los comentarios qué te parece este modelo de fabricación totalmente artesanal, donde cada unidad es ligeramente distinta a la anterior. También será interesante leer tu opinión sobre el valor real de un sintetizador enorme en aspecto, pero simplificado en su electrónica interna al tratarse de una arquitectura digital construida sobre software.
En un mercado dominado por la producción en masa, proyectos como SinTH2 recuerdan que todavía existe hueco para instrumentos pensados casi como piezas de mobiliario únicas, con toda la personalidad que eso implica.

