El artista y diseñador Aaron Jasinski, bajo el nombre JASI, ha lanzado Khorlo, un instrumento gratuito de modelado físico que combina hasta ocho cuerdas virtuales con anillos de impulso giratorios visualizados en 3D, disponible sin caducidad para macOS, Windows y Linux…
Khorlo se presenta a sí mismo sin rodeos: «Un instrumento único, distinto a cualquier cosa que hayas tocado antes». Su mecanismo central consiste en ocho impulsos independientes que golpean, mediante pulsación, hasta ocho cuerdas modeladas físicamente, para generar desde ritmos infinitamente variables hasta atmósferas de otro mundo y bajos modulados.
Detrás del proyecto está Aaron Jasinski, bajo el sello JASI, quien lleva treinta años trabajando en pintura, ilustración y diseño UI/UX, y que aplica esa misma sensibilidad visual a la construcción de instrumentos sonoros.
Un cilindro de cristal como metáfora de síntesis en Khorlo
El propio desarrollador explica el concepto con una imagen muy visual: «Imagina un cilindro de cristal. Hasta ocho cuerdas se colocan alrededor, cada una en su propia posición sobre el círculo. Girando a su alrededor verás hasta ocho anillos de impulso, cada uno rotando a la velocidad que elijas. Donde un impulso cruza una cuerda, esta se pulsa».
Cada anillo puede desplazarse libremente arriba y abajo del cilindro, para así determinar la altura en la que golpea la cuerda: Una posición alta genera un sonido brillante y fino, mientras que una posición baja produce un timbre apagado y redondo.
El resultado abarca desde polirritmias emergentes en un extremo hasta voces resonantes en el otro, con todo un territorio de texturas extrañas en medio. La propia escena visual es personalizable, y permite cambiar el color de fondo, la niebla y el color y opacidad del cristal.
Un sintetizador sólo es tan bueno como su modulación, y Khorlo es el sueño de cualquier diseñador de sonido. Prácticamente todo puede modularse: Las propiedades de las cuerdas y los pulsadores, los efectos, incluso otros moduladores…
Diez efectos y modulación casi ilimitada
En Khorlo tenemos diez efectos de alta calidad —chorus, compresor, delay, phaser, flanger, filtro, distorsión, reverb, EQ y limitador—, cada uno con su propia pantalla, organizados en un rack por completo reordenable.
La sección de modulación incorpora seis moduladores dibujables a mano (envolventes y LFO), además de nueve ranuras dedicadas a cuatro macros personalizables y otras nueve que recogen la interpretación en tiempo real —velocity, mod wheel y aftertouch—, con prácticamente cualquier control del instrumento disponible como destino de modulación, y todo ello ajustable desde una única página de encaminamiento (routing) centralizada.
Navegador de sonidos prefijados según tono, carácter y autor
El instrumento incluye un navegador de presets robusto, organizado por categorías de instrumento y con filtros por tono, carácter, articulación o incluso por el autor que creó cada preset, facilitando la exploración de la biblioteca sonora incluida.
En el sitio web oficial pueden escucharse tres demos de sonido —lo-fi beats, four to the floor y ambient—, todas producidas únicamente por medio de Khorlo, sin efectos externos más allá de EQ, compresión y limitación en el bus máster.
Formatos de Khorlo y disponibilidad
Khorlo está disponible en formatos VST3, Audio Unit y CLAP, compatible con macOS 11 o superior (universal binary), Windows 10 de 64bit (usando WebView2, ya presente en cualquier equipo con Edge) y Linux x86-64 (requiere WebKitGTK 4.1, incluido en la mayoría de distribuciones de escritorio).
La visualización 3D emplea aceleración gráfica por hardware, con un modo de rendimiento disponible para equipos más limitados. El instrumento es completamente gratuito, sin necesidad de crear cuenta, sin activación y sin conexión a servidores externos, y no tiene fecha de caducidad.
¿Te atreves a explorar este enfoque tan visual de la síntesis?
Si te gusta experimentar con instrumentos que se alejan de los paradigmas habituales de síntesis, cuéntanos en los comentarios qué te parece esta combinación de modelado físico y diseño visual en 3D.
La propuesta de Khorlo demuestra que todavía hay margen para reinventar cómo se piensa un sintetizador, incluso dentro del terreno ya muy explorado y trillado de la síntesis por modelado físico de cuerdas.




