Black Lion Audio debuta en interfaces con Revolution 2×2: Reloj Macro-MMC, alimentación PG-i filtrada en cada etapa activa, y conversión a 24bit/192kHz. Con la garantía de Reflexion Arts…
Durante años, Black Lion Audio fue sinónimo de un hecho muy concreto: Modificar interfaces ajenos para llevarlos a un nivel sonoro que sus fabricantes originales no habían previsto –o no habían querido costear.
Y esa reputación, ganada modificación a modificación, generó durante años una pregunta inevitable: ¿Cuándo construirían su propio interface?
La respuesta se llama Revolution 2×2, y parece llegar con las ideas muy claras…
Bueno, no es un interface más. Black Lion Audio ha volcado dos tecnologías desarrolladas a lo largo de años de experiencia en modificaciones y acondicionamiento de señal: El sistema de reloj Macro-MMC y el filtrado de alimentación PG-i
Ambas operan de forma simultánea y complementaria para atacar los dos factores que más degradan la calidad sonora en interfaces de su rango de precio: La inestabilidad del reloj (jitter) y la contaminación por ruido de alimentación.
Macro-MMC y PG-i: Dos armas secretas en Black Lion Audio Revolution 2×2
La tecnología Macro-MMC aplica a los convertidores AD/DA de Revolution 2×2 los principios de reloj desarrollados por Black Lion Audio en sus productos de word clock y modificaciones de alta gama. El resultado, según la propia marca, sitúa la estabilidad de conversión «muy por encima de lo visto en otros interfaces«.
Las especificaciones técnicas respaldan la afirmación: 116dB de rango dinámico ponderado A en la entrada de micrófono, THD+N de 0,00098% a 12dB de ganancia, y respuesta en frecuencia de 20Hz a 20kHz con ±0,25dB de variación.
La tecnología PG-i, por su parte, deriva de la experiencia de Black Lion Audio en acondicionadores de corriente profesionales: Todas las etapas activas del circuito –preamplificadores, convertidores, reloj e incluso la alimentación interna– están completamente desacopladas y filtradas de forma independiente.
Esto elimina la contaminación cruzada por ruido de equipos conectados a Revolution 2×2, un problema que muchos fabricantes considerados como de referencia ni siquiera abordan en sus diseños.

Conexiones, componentes y un serio paquete de software
El panel de Revolution 2×2 ofrece dos entradas combinadas XLR/ jack para micrófono e instrumento Hi-Z, alimentación phantom de 48V, dos salidas de línea simétricas Jack TRS de 6,3mm, salida de auriculares con amplificador independiente de alta fidelidad, E/S S/PDIF coaxial (¡increíble verla en este rango de precio!), y monitorización directa con mezclador de señal y conmutación a mono.
Los medidores VU de ocho segmentos completan el panel. La conexión al ordenador es USB-C con alimentación por bus: Sin fuentes externas, sin adaptadores. El circuito analógico emplea condensadores de los fabricantes Vishay, Nichicon y Wima a lo largo de toda la cadena de señal, la cual se mantiene totalmente desacoplada y simétrica hasta el núcleo del convertidor.

El paquete de software incluido añade un valor real al conjunto: Studio One Artist de PreSonus como DAW principal, junto a plugins de iZotope, Brainworx y Lindell.
En España y Portugal, Revolution 2×2 está disponible en exclusiva a través de Reflexion Arts, con un ajustado precio de 282€. Y para un interface con este nivel de ingeniería interna, esa ecuación de precio es difícilmente rebatible.
Fieles a nuestro compromiso por ofrecer manuales de usuario siempre que estén disponibles, en este caso son dos: De usuario y con detalles de mezcla.
Y no es la primera vez que Black Lion Audio aparece por Future Music –ya estuvieron aquí en Enero de 2026 con el interface MIDI Eight. A tenor de su calidad, innovación y precios ajustados, serán habituales en los próximos meses.



