Evita cambios de timbre con la ecualización de fase lineal –pero, ¿cuándo y cómo usarla?

La cuarta entrada de nuestra serie Trucos Rápidos tiene que ver con EQ –la ecualización de fase lineal, para ser precisos. Estamos seguros de que muchos de vosotros habéis oído hablar de este tipo de ecualizador, pero también es seguro que mucha gente realmente no sabe en qué se diferencia de un ecualizador normal de canal. Para complicar aún más las cosas, estas unidades se parecen mucho a los dispositivos normales de ecualización, que a menudo ofrecen las mismas muescas multibanda y la funcionalidad de barrido de frecuencias. Sin embargo, hay diferencias cruciales que deberían tener un profundo impacto sobre dónde y cuándo se emplee este tipo de EQ.

La principal diferencia entre la ecualización de canal y la ecualización de fase lineal es que esta última conserva perfectamente la fase de la señal que atraviesa sus circuitos de procesamiento (algoritmos en el caso de un plugin). “Entonces, ¿qué ocurre?” podrías preguntar. Y la respuesta es que un cambio sobre la fase de una señal altera la forma en que suena, lo que puede acabar siendo bueno o malo dependiendo del contexto.

La ecualización de fase lineal es más transparente

Así las cosas, los ecualizadores habituales introducen cambios de fase en grados más sutiles o más fuertes según el modelo, y esto colorea el sonido que se reproduce a través de ellos. Por otro lado, los ecualizadores de fase lineal no alteran la fase y, por tanto, se consideran más transparentes; es decir, es menos probable que alteren el timbre, que sus contrapartidas de canal. Esto los convierte en candidatos ideales para masterización, que es una etapa en el proceso de producción musical en la que realmente sólo deseamos trabajar sobre áreas de frecuencia muy específicas de nuestra señal sumada, y sin afectar a las adyacentes.

La ecualización de fase lineal no afecta a la fase, pero sí introduce cierta latencia en el flujo de señal…

“¡Pues genial! ¡Utilicemos la ecualización de fase lineal todo el tiempo!”, ya escuchamos decir a algunos de nuestros seguidores. Pero no te precipites si eres uno de quienes están pensando así, porque los ecualizadores de fase lineal introducen más latencia en el flujo de señal que los ecualizadores habituales. Su tecnología requiere un mayor grado de procesamiento, y por tanto, se genera un retardo mayor en el tiempo de entrada y salida de la unidad. En la práctica, este hecho hace que los EQs de fase lineal resulten bastante inadecuados para su empleo durante la grabación y en los canales de instrumentos de un software DAW.

La verdad sobre la ecualización de fase lineal

A modo de resumen, diremos que la ecualización de fase lineal no afecta a la fase, pero sí introduce cierta latencia en el flujo de señal. Esto hace que sea una importantísima candidata para mástering, ya que éste es un proceso donde lo último que deseas tener es un cambio en el timbre de tu mezcla; por otro lado, los retardos y la latencia aquí poco importan.

Y por supuesto, debido a la rareza inherente a todas las cosas que tienen que ver con el sonido, podrías encontrarte con un ecualizador de fase lineal que coloree tu sonido de una forma interesante, o un ecualizador de canal que introduzca mucha latencia en tu proyecto. Así que, como siempre, toma lo anterior sólo como una guía aproximada: ¡y deja que tu oído sea siempre el último juez!

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Este contenido se publica mediante licencia expresa de su autor. El texto original en inglés, “Quick Tips“, está disponible en el blog Magazine de la compañía Mode Audio.

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