¿Listo para un viaje al pasado del procesamiento? Estos hechos te sorprenderán…

Los elegantes paneles de nuestros efectos plugin no pueden compararse con la suciedad y las viles técnicas del viejo hardware. El hecho de mancharse las manos hoy es ajeno a la producción musical -a no ser que hagas tus temas comiendo un bocadillo de Nocilla; pero antes, estas máquinas eran grasientas, mecánicas y electrizantes. Tenían tantas cosas y atributos diferentes, que fueron capaces de generar historias, anécdotas y hechos curiosos -aquí reunimos diez cosas curiosas que sólo pudieron generarse en torno a los procesadores de efectos vintage

Los más valiosos

1. Entre ellos se cuentan los compresores a válvulas de Fairchild. Por ejemplo, un Fairchild 660 te saldrá por unos 150.000 euros –y recuerda que sólo es mono, ¡así que multiplica por dos!

El que lleva más knobs

2. Top Gear TG55 es un mastodonte de los años 70 con 25 knobs, 17 deslizadores y nueve conmutadores (sin contar el botón de encendido). Ah, y también lleva un vúmetro…

¡Toma goma!

3. La carcasa posterior del primer Sherman Filterbank estaba hecha con un canalón de plástico, ¡pero Great Bristish Spring Reverb era una gran cañería de PVC gris en sí misma!

El más sensible

4. El diseñador de Chapman Stick Bass creó un extraño pedal que alojaba un sensor capaz de responder a la presión ejercida por el pie. Lo llamó Patch Of Shades (“parche de matices”, en cristiano).

Extravagante

5. Una de las primeras talk-boxes (ésas que permiten alterar el tono metiendo un tubo en tu boca) fue Kustom The Bag. De lejos parecía un animal muerto, pero los guitarristas de los 70 no iban a preocuparse por eso…

Kustom The Bag (Vintage Guitar Magazine)

Kustom The Bag (Vintage Guitar Magazine)

La mejor inversión

6. Ya es tarde, pero si hubieras comprado un modulador en anillo Lovetone Ring Stinger o un chorus Way Huge Blue Hippo nuevos en el año 2001, ahora podrías venderlos por el triple de lo que pagaste.

El primer gran éxito

7. El primer efecto que cosechó grandes ventas fue el eco de cinta. Los modelos de Klemt, WEM, SwissEcho o Vox se hicieron imprescindibles en los años 60.

Efectos de tamaño diminuto

8. En sus comienzos, Electro-Harmonix (EE.UU) y Dan Armstrong (Inglaterra) fabricaron pequeñas cajas de efectos que sólo llevaban un jack para conectarlas en línea con la guitarra.

La marca más prolífica

9. Boss, la subsidiaria de Roland, había llegado a fabricar a finales del siglo XX unos 180 modelos distintos entre pedales, pedaleras y racks.

El analógico más raro

10. El eco de cinta ruso Esko 100 parecía un tanque acorazado soviético, y además llevaba fuzz y vibrato. ¡Todo un rival para los clásicos Roland Space Echo!

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