Dicen que las reglas están para romperlas –y la producción musical no es una excepción…

Cuando te inicias en la producción musical, como casi en cualquier disciplina, una de las mejores formas de aprender es seguir a modo de guía a aquellos que ya acumulan experiencia. A través de la imitación de las técnicas de los profesionales, empezamos a comprender los entresijos y el trabajo que conlleva la producción musical, dando sentido a cada uno de los pasos que vamos repitiendo.

La verdad es que es un método de educación bastante seguro y fiable, tan viejo como el Sol –aunque a su vez también es un arma de doble filo para nuestro aprendizaje…

Con demasiada frecuencia, los futuros productores pueden llegar a pensar en que sólo hay un único camino para lograr ciertos objetivos. Si nos sometemos a esos métodos con demasiado fervor, podemos caer en lo que podrían llamarse “las reglas de la producción musical” y dejar de considerar que, posiblemente, haya distintas formas de hacer las mismas cosas.

Ahora vamos a mostrarte unos cuantos ejemplos de cómo diferentes productores rompieron las reglas en la producción musical y lograron sorprendentes resultados, haciendo lo que más les gusta: crear su propìa música.

Antes de seguir, hay que remarcar que hay mucha música genial producida siguiendo estrictamente las reglas, por supuesto. Pero la idea de hoy es centrarnos en esas nuevas y originales vías de la producción musical. ¡Así que vamos allá!

Regla 1: Asegúrate de tener muchos graves

El primer ejemplo puede que sea el más conocido de la lista –es Thom Yorke, cantante de Radiohead. Su primer disco en solitario, The Eraser, está lleno de extrañas joyas electrónicas, bastante habituales también en su conocida banda.

La canción que analizamos es la primera del álbum y da nombre a éste. Una sutil mezcla de electrónica, glitch y dance, que al ser comparada con temas clásicos house o similares, se presenta de una ligereza sorprendente.

A lo que nos referimos en concreto es al bombo. Normalmente, la música electrónica da prioridad al sonido del bombo, empujándolo y haciéndolo casi protagonista de la mezcla, y cuidando mucho de que nos garantice una buena pegada así como un buen surtido en frecuencias graves.

En The Eraser sin embargo, lo que sorprende es lo corto y ligero que llega a ser el bombo. Y aún así, sigue siendo suficiente para impulsar y cargar con el beat de toda la canción.

A este hecho se suma la casi ausencia de una línea de bajo –los acordes de piano son lo suficientemente graves para cubrir ese espectro de frecuencias. En una tema musical más convencional, es casi seguro que se acompañaría de alguna línea de bajo sintética o acústica.

La elección de esta idea en la producción le propina al tema una sensación más etérea que combina a la perfección con las voces y falsetes de Yorke. Así que la próxima vez que te encuentres dándole caña a esa ganancia en graves de tu EQ, merece la pena que te pares a cuestionarte si, tal vez, no habría una dirección más “ligera” para tu canción.

Regla 2: Mantén tus ritmos al tempo

Mantener la batería con el tempo es una regla no-exclusiva de la música electrónica, sino que puede aplicarse a todos los géneros. Tan sólo piensa en la cantidad de horas que muchos ingenieros han perdido pidiendo una toma más al batería de turno, o editando microsecciones de audio para encajar mejor en el tempo de la canción. ¡Sólo nos entran escalofríos de pensarlo!

En su defensa, tenemos que decir que hay grandes bateristas que clavan los ritmos al tempo y han creado maravillosos ritmos en infinitas producciones musicales. Pero esto no significa que sea el único modo en que podemos hacerlo…

Nuestro ejemplo para demostrar el lado más abstracto e irregular del timing musical, viene del productor Knxwledge. Es un artista muy particular en la producción de sus beats y en el tratamiento que hace de la cuantización.

La razón por la que sus ritmos suenan tan “relajados” es porque tiene un concepto algo personal del término “cuantización”. De manera que la programación de ritmos para este artista hace pensar que deja caer sus notas por la rejilla del piano roll de una manera aleatoria, creando un beat inusual e hipnótico.

El tema que tomamos como ejemplo, OpinyunGayme, es un buen punto de partida. Escuchamos cómo el charles empieza en solitario de una manera sincopada y atropellada, hasta el momento en que entran en juego el bombo y la caja de una forma muy particular. Todo suena muy hipnótico.

Esto no significa que el autor haya lanzado la percusión sobre el piano roll a lo loco y luego esperase a que los oyentes disfrutaran con el resultado. En realidad, el buen gusto y el sentido del ritmo ha jugado un papel importante en esta producción. Una escucha más profunda a otros temas de Knxwledge confirma esos elementos.

Un buen método para lograr esta técnica es tocar despreocupadamente utilizando un teclado MIDI o un controlador MIDI con pads. Después, aplica al resultado una leve cuantización –no más del 50%–, en lugar de encajar completamente las notas del groove creado.

Es posible hacer estos ajustes en cualquier DAW, como Apple Logic Pro X, de manera que el software corrija las notas MIDI grabadas por ti, siempre hasta el nivel de rigidez que desees darle tú en la cuantización. De esta forma conseguirás beats más orgánicos y con un toque más natural.

Regla 3: Todas las voces deben ser inteligibles

Otra regla que trasciende géneros: asegurarse de que las pistas vocales suenen nítidas, inteligibles, y sus letras sean comprensibles, algo sagrado en el mundo de la música.

Así que al escuchar el tema de James Blake, If The Car Beside You Moves Ahead, repleto de voces troceadas, cambios tonales y repeticiones exageradas, nos llevamos las manos a la cabeza.

Blake es conocido por el tratamiento especial que da a sus pistas vocales, y en este tema lleva las cosas a nuevos horizontes. En la primera escucha puede sonar desconcertante, como si alguien de otro tiempo y espacio tuviera dificultades para comunicarse con nosotros… ¡inquietante!

Reduciendo la totalidad del tema a sus elementos más básicos, esto es, un ritmo sencillo acompañado de un riff de sintetizador, Blake da el protagonismo a esas extrañas voces y fuerza al oyente a prestar atención e intentar descifrar el sentido de lo que está cantando.

Se trata de una brillante subversión a una típica practica de la musica pop y que termina rondándote en la cabeza mucho tiempo después de haber escuchado el tema musical. Y de eso se trata, ¿no te parece?

Si quieres lograr un efecto similar, puedes intentar cortar en “rebanadas” tus vocales, aislando palabras o sílabas, por ejemplo, para intercambiarlas entre sí a lo largo del tema. Puedes jugar cortando y pegando, invirtiendo fragmentos, y demás… Si trabajas con loops sincronizados al tempo, puedes cargarlos en un sampler y tocar nuevas combinaciones desde tu teclado MIDI.

Regla 4: No repitas demasiadas veces las cosas

Todo sabemos que, simplemente, repetir las cosas ad infinitum es garantía de aburrimiento. También es cierto que algunos estilos musicales están basados en el concepto del loop, pero la mayoría de veces ese bucle termina evolucionando o cambiando en algo a lo largo del tema, y nos llevará a algo más desarrollado de algún modo.

Sin embargo el productor hindú Jitwam parece tener otras ideas, como nos demuestra en el tema doooooooooooooooooo de su reciente álbum selftitled. Todo un desafío a la regla, en el que el productor ha cogido una pequeña muestra de guitarra y la ha repetido… ¡durante todo el tema!

Por supuesto, le acompañan otros samples, y la pista vocal está presente a lo largo de la canción. Pero el núcleo de la producción es ese único y corto sample de guitarra puesto en bucle hasta el final del tema. Un efecto hipnótico que le confiere un aire meditativo a este tema musical.

Como todos los ejemplos que mostrados aquí, estas prácticas no deberían funcionar sobre el papel; pero la habilidad y la creatividad del productor trascienden a la necesidad de seguir las reglas. ¡Toma buena nota de ello!

Una selección del sample correcto parece la clave en este caso. Si repites demasiadas veces un elemento que no funciona, provocarás el rechazo y la fatiga de tu audiencia y sus oídos. Prueba con pequeños fragmentos de canciones, loops pregrabados, o incluso de tus propias producciones. Pon en bucle esos fragmentos e intenta escucharlo durante un minuto completo –si después de este tiempo, no se convierte en una molestia, quizá hayas dado con un sample ganador.

Regla 5: Permanece siempre a tono…

Romper esta regla es otro pecado capital en el mundo de la composición musical: Hay que mantener el tono.

Esto es algo que se enseña a los estudiantes de música en todo el mundo. Puedes modular y cambiar la clave, pero una vez que un tono haya quedado establecido, procura elegir sólo las notas que funcionan en este contexto armónico en particular.

Bueno, una vez más, nos fijamos en otro productor que se sale del redil en pro de la experimentación sonora. Vessel rompe la regla en su pista Red Sex, del album Punish, Honey. Es un tema con un riff sintético que no para de serpentear durante toda la canción a lo largo de la escala de notas.

A pesar de los glissandi, este riff se las arregla para mantener el tono obvio del tema en su mayoría; pero hacia la mitad, la parte solista empieza a variar y hacer algo diferente, entrando y saliendo deliberadamente de la armonía dada, para crear un efecto disonante y discordante.

Para aquellos que han pasado tiempo aprendiendo las escalas de un instrumento, este experimento suena horrible. Aunque para la estética del tema en general, áspera y cruda, le sienta como un guante. De nuevo, es otra maravillosa subversión musical dentro de la producción musical habitual.

Cualquier amante del jazz sabe que las notas perdidas y aleatorias pueden normalizarse y encajar rápidamente en la canción mediante cuidadosas repeticiones. O lanzando riffs adecuados como soporte, para entrar de repente en territorios desconocidos armónicamente hablando. Así que la próxima vez que toques una nota equivocada al grabar, tómate un momento antes de rectificar y borrar. Bien podría ser que descubrieras un nuevo abanico melódico con el que ampliar tus temas.

Regla 6: No abuses de los efectos

La última regla que queremos destacar es de hecho algo que hemos comentado en posts previos, no sobrepasarse con los efectos, o en otras palabras, la sutileza es mejor.

Seguimos pensando que un uso adecuado y moderado, tanto en la composición como en la producción musical, marca el camino a seguir al crear música. Pero el asunto que estamos tratando es el de romper las reglas, así que elegimos el siguiente mixtape que manda a tomar viento toda regla establecida por la sutileza.

Esta sesión de Arca, denominada &&&&&, apareció allá por 2013, para sorprender a muchos productores y músicos. Adentrándose en lo más oscuro y con muy poca información que le acompañase, es una vertiginosa y saturada mezcla de numerosas influencias que sigue sonando tan innovadora y fresca como cuando salió.

Muchos describieron su música como de una cualidad grotesca a la vez que bella. Es una consecuencia básicamente del abuso de efectos como la distorsión, el apilamiento de samples de voz, y los cambios de tono.

No todas las reglas se rompen aquí, evidentemente. Arca abusa de los efectos pero lo equilibra con delicadeza en la elección de los instrumentos y arreglos, asegurándose así de que su música respire y tenga espacio, y de ese modo evita un sonido recargado y pesado.

La próxima vez que pierdas la inspiración en algún tema o idea en particular, ¿por qué no pruebas a forzar un poco la realimentación del delay de ese sintetizador, hasta un 98%, o quizá distorsionar tu batería hasta 30dB? Quizá así encuentres el carácter que estabas buscando para tu música.

Rompe con todo

Esperamos que los ejemplos anteriores te ayuden a ver que las prácticas comunes de producción que muchos músicos siguen, no son leyes inmutables e inviolables. Tan sólo parecen ser una guía para probar, modificar y en ocasiones darle un giro de 180 grados.

Prueba las técnicas arriba expuestas en tus producciones, quizá la próxima vez que te encuentres atascado en una producción o pierdas la inspiración. Pero nunca olvides experimentar e innovar por tu cuenta, por supuesto –¡sólo fue así como se llegó a la música que hemos analizado arriba!

Este contenido se publica mediante licencia expresa del autor. El texto original en inglés, “6 Ways To Break The Music Production Rules“, está disponible en el blog Magazine de Mode Audio. Adaptación al español y aportaciones de Voynix.

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