Tan indeseable como admirado, el ruido puede aplicar un bello barniz a tus pistas…

Ruido. Todos sabemos qué es. ¿O deberíamos saberlo? Para un loco del Hip Hop, el sonido de estática en un vinilo es como dar la bienvenida a un viejo amigo que le visita en su casa, todo es cálido y sabrosamente confuso; sin embargo, para un estudiante que intenta desesperadamente terminar un trabajo, el zumbido de sus compañeros en la biblioteca no es más que una distracción agonizante.

El ruido adopta muchas formas, incluso en un sentido musical: el ruido blanco y rosa, por ejemplo, son sólo dos tipos de energía sónica más o menos distribuida en todo el rango de frecuencia audible (piensa en la típica situación de un receptor de radio barriendo en busca de una emisora) –y probablemente, esas dos formas de ruido suponen las formas más obvias del término.

Luego tenemos la distorsión, desde sutiles toques de saturación en un sintetizador, hasta una agresión completa de guitarra. Incluso en un sentido más amplio, el término ruido se usa a menudo como sinónimo del sonido en sí mismo, generalmente indicando algo indistinto, oscurecido, o que de algún modo cae fuera del ámbito de lo típico, refiriéndose a los sonidos cotidianos –ruidos de la vida, vaya.

Una vida repleta de ruido

Podemos confesar –y queremos hacerlo– que en Future Music y Mode Audio amamos el ruido. Cuando se usa de forma consciente, es capaz de generar efectos que van desde la calma a lo abrumador, convirtiéndose así en la herramienta más poderosa en el cinturón de aperos del productor de música de vanguardia.

Hoy, estamos en ascuas por enseñarte cinco recomendaciones rápidas para llevar el ruido a tu música de formas constructivas, que cubren resultados variables, desde lo delicado y sutil, a lo poderoso y arrollador… ¡Estamos a punto de disparar!

1. Sampling con toque y calor analógicos

Probablemente, nuestro uso favorito del ruido en la producción musical es algo que ya mencionamos en la introducción: estática de vinilo o crujidos como los grabados en samples de producciones Hip Hop. Cuando es usado sutilmente, el sonido nos resulta sumamente tentador, y contribuye de una forma instantánea a imprimir calidez, movimiento y una dote orgánica a cualquier pista.

Este tipo de ruido se genera cuando las muestras se graban directamente desde viejas fuentes de audio analógicas, como discos de vinilo, cinta magnética, y otros sistemas, donde la tecnología no posee suficientes prestaciones para la reducción de ruido y conseguir que su rumor de fondo se haga inaudible.

Puedes escuchar innumerables ejemplos de esto en grabaciones clásicas de Hip Hop, pero aquí te dejamos un ejemplo de uno de nuestros productores favoritos actuales de Hip Hop, Knxwledge:

Para conseguir este tipo de ruido en tu música, hazte con un reproductor de cinta que disponga de salida auxiliar o toma de auriculares, busca algunas grabaciones antiguas para muestrear, y conecta un cable directamente a una de las entradas de tu interface de audio. Y así, dependiendo de la edad de tus equipos y medios, eso debería ser suficiente para obtener un barniz añejo en tu sampling.

Si no puedes conseguir este tipo de equipos, siempre puedes optar por cualquiera de los bancos de sonidos de Mode Audio que contengan ruidos de vinilo, como LA Beats o String Theory, y también revisar su Ableton Vinyl Rack, que puedes descargar gratis.

Y por supuesto, la opción de los plugins de efectos siempre está ahí. De entre todos ellos, un clásico que hemos referido en innumerables ocasiones desde estas páginas es iZotope Vinyl –pruébalo y nos cuentas. Es una solución cien por cien válida, práctica y aprovechable. Y otra posibilidad, en formato VST, es VTX Vinylusion.

2. Sampling caluroso, para levantar el nivel de ruido

Una aplicación adicional de la técnica anterior es lo que llamamos sampling caluroso”, donde el nivel de ganancia de la fuente de audio es tomado deliberadamente más allá de los límites confortables al objeto de acentuar el suelo de ruido.

Al hacerlo, por supuesto, debes tener cuidado de no dañar el equipo o tus oídos, pero podrías encontrarte que tu equipo incorpore una función de limitación dinámica, lo que te dejará conservar el ruido sin que el audio supere la marca de 0dB.

Aquí tenemos otra porción de Hip Hop contemporáneo, esta vez de Jitwam:

Si al final tu equipo no dispone de esa función de limitación, siempre puedes agregar tus propios plugins de compresión y limitación en el canal de grabación de tu DAW, con el fin de compensar el incremento de ganancia.

Sin embargo, estos VST inevitablemente imprimirán sus propias características en el sonido resultante, ya que cada plugin lidiará con el volumen excesivo de diferentes maneras. Por tanto, vale la pena que experimentes con diferentes plugins y ajustes preestablecidos (presets) para lograr el sonido que deseas.

3. Saturación: inunda tu limitador

Esta técnica deliberada para limitación es susceptible, por supuesto, de ser aplicada a tu propia grabación y reproducción, ya se trate ésta de instrumentos acústicos o sintetizadores, tanto hardware como software.

Añade un limitador en tu canal de grabación y luego sube la ganancia de la entrada en tu interface de audio, o sintetizador digital, dependiendo de lo que estés tratando de conseguir. Y si no dispones de un control de ganancia, puedes agregar un compresor dinámico antes de tu limitador en la cadena de plugins, fijando tu relación de compresión (ratio) a 1: 1 para que no tenga lugar la compresión, y subiendo el control de ganancia hacia arriba.

Tea Leaf Dancers de Flying Lotus es uno de nuestros ejemplos favoritos de la técnica:

Escucha esos inmensos acordes de sintetizador: en realidad crujen y se cortan un poco debido a este proceso, pero le imprime una vivacidad a la parte que, de otro modo, habría sido echada de menos.

Hay plugins que imitan este proceso con un alto grado de precisión, lo que te brinda un control directo sobre la calidad del carácter de saturación –Softube Saturation Knob es nuestro indiscutible plugin favorito en esta categoría. Aquí está la parte de teclado de un tutorial previo de Mode Audio, que demuestra el plugin durante la operación:

4. Osciladores de ruido

Otra forma de agregar ruido a tus producciones es preparar una pista deliberada de ruido en tu sesión, superponiendo las capas con cuidado para asegurarte de que el sonido se gelifique con el resto de tu mezcla.

Puede usar plugins de generación de ruido para hacer esto, como el VST gratuito Melda Production MNoiseGenerator. Pero nuestra forma favorita de hacerlo es usar un sintetizador software que disponga de un oscilador de ruido configurable. Y preferimos este método porque nos deja pasar el ruido a través de todos los filtros y efectos a bordo del sintetizador, aportando de este modo algo de movimiento a tu sonido en lugar de una simple capa anodina de ruido.

Hay muchos sintetizadores que disponen de esta prestación, como Native Instruments Massive o los incluidos en la excelente Arturia V Collection, repleta de emulaciones analógicas. Si colocas efectos adicionales sobre la pista de ruido, como el bello chorus, contribuirán a una animación de las cosas, así como la clásica compresión sidechain a partir del bombo, de modo que tu ruido no se interponga demasiado.

Nuestro reciente tutorial de Mode Audio sobre texturas esotéricas de ruido sobre el pack de sonidos Lo Life – LoFi House Loops, contiene varios ejemplos de esta técnica. Y por supuesto, incluye un montón de ruido preconfeccionado y loops de estática de vinilo que puedes insertar directamente en tus producciones:

De nuevo, otro gran método alternativo para usar un sintetizador es recurrir a samples con ambientes de ruido y drones: las librerías de sonidos Ambient de Mode Audio proporcionan otro fenomenal recurso para hallar este tipo de texturas e insertarlas en tu producción más reciente.

5. El recurso de la distorsión para conseguir ruido

Todo esto nos lleva a nuestro método final para agregar un poco de ruido rápido a la música: el efecto de distorsión que todo lo conquista.

Simplemente, tienes que abrir cualquier plugin de distorsión en tu pista, y fijar el efecto para una gratificación instantánea. O puedes mantener las cosas más restringidas para obtener sólo una pista de esos encantadores armónicos superiores.

Este es el gran poder de la distorsión: puedes domesticarla, pero si lo permites, ¡desencadenará su influencia en muchas de tus producciones!

Es posible escuchar ejemplos de ambas formas en la música de Jefre Cantu-Ledesma, un auténtico gurú del ruido si es que alguna vez hubo uno. Gran parte de su música presenta sintetizadores, cajas de ritmos y grabaciones de campo que atraviesan unidades de distorsión para alcanzar un sonido increíblemente bueno y homogéneo, algo parecido a tomar un baño de sónica según nuestro parecer.

En el tema que sigue a continuación, la distorsión es más sutil, y es aplicada principalmente sobre el sonido de fondo, mientras la caja de ritmos y las partes de bajo no se ven afectados en gran medida:

En el tema Prelude, correspondiente al mismo EP, la distorsión es mucho más agresiva, para conseguir un efecto desorbitado, de imperfecciones y abrumador:

A menudo nos encontramos con la distorsión aplicada de una forma productiva como efecto de envío: intenta enviar señal desde un colchón turbulento o una parte oscura de teclado hacia una unidad de distorsión cargada en un bus de envío, y mezcla cuidadosamente para ampliar el brillo de la parte seca. ¡Funciona de maravilla!

El ruido está por doquier

Esperamos que hayas disfrutado de nuestro breve recorrido a través de cinco formas sencillas para destacar el ruido en tu música: úsalas, abusa de ellas y, al final, consigue ruido en el plano creativo del sonido. Te sentirás bien, ¡garantizado!

Este contenido se publica mediante licencia expresa del autor. El texto original en inglés, “5 Ways To Bring The Noise“, está disponible en el blog Magazine de Mode Audio. Adaptación al español y aportaciones de Voynix.

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