Los previos de micrófono parecen ser algo esencial en un estudio, pero ¿cuál es exactamente su papel?, y además, ¿necesitas un previo en tu sistema?

Seguramente, ya sabrás más o menos qué es lo que hace un preamplificador. Tras su nombre familiar de “previos”, estos dispositivos se usan para amplificar señales de bajo nivel y prepararlas para un posterior procesamiento. Pero el asunto resulta más complejo, y si quieres sacarles todo el partido a tus previos, hay cosas importantes que has de considerar.

Preparados, listos… ¡ya!

Cuando se habla de previos en un estudio, solemos pensar en previos de micrófono. Los micrófonos generan una señal de voltaje muy bajo que debes potenciar antes de su grabación, mezcla, o procesamiento. Ya estés grabando o sólo mezclando un par de micros para un sistema de PA en directo, los previos se diseñan para amplificar las salidas de bajo nivel y llevarlas a un nivel de línea. En su aspecto más básico, los ajustes son muy simples: un control de ganancia para el nivel de amplificación y un indicador de nivel de pico que indica que la señal entra en clipping.

Casi todos los previos de micro incluyen alimentación phantom conmutable de 48V para micros de condensador. Conforme las cosas se complican, los previos traen opciones extras como ajustes para inversión de fase, pads (atenuadores en la entrada, fijos o conmutables, que reducen el nivel de una señal antes de que llegue a la etapa de ganancia), filtros, y etapas de ganancia con nivel de línea para realzar la señal aún más tras la etapa del previo. Aunque no pertenecen de forma estricta a un previo de micro, las unidades más avanzadas incluyen ecualización, compresión, y puertas de ruido para ofrecer un canal de mezcla completo.

Si entras en un estudio actual, verás una selección de previos externos en rack. Eso no fue siempre así. Durante los años 60 y 70, en casi todos los estudios se enchufaban los micros de forma directa a las entradas de la mesa de mezclas, usando los previos de los canales de la mesa. Así se suplía la carencia de opciones.
Previo ART Digital MPA II

En las últimas dos décadas, la situación se ha decantado a favor de previos externos de alta calidad que proporcionan diferentes opciones, desde tonos limpios y neutrales a otros sucios y coloreados. En general, hoy se prefieren las consolas con previos y etapas sumativas neutrales y transparentes, pues son un lienzo en blanco que puedes colorear con el carácter específico de cada previo. Casi todos los productores prefieren tener a mano varios previos diferentes en vez de una consola llena de unidades idénticas. Como disponen de los diseños clásicos de previos en forma de unidades autónomas, los productores escogen la opción con el mejor sonido para cada tarea de grabación.

Aunque aquí nos centramos en los previos de micro, en el estudio y en directo se usan unidades muy parecidas para otros propósitos. Los amplis de instrumentos, por ejemplo, consisten en un previo conectado al ampli. El previo colorea la señal y la sube de nivel para que llegue con potencia hasta el ampli. Los amplis de nivel de línea y etapas internas de ganancia operan sobre los mismos principios electrónicos, pero se diseñan para amplificar señales de nivel más alto.

La coloración de señal

Por ahora la explicación parece bien sencilla, ¿no? El previo eleva el nivel de la señal para que así puedas usarla en el siguiente elemento de la cadena. Por desgracia, eso es sólo parte del proceso. Prácticamente todo elemento de un equipo colorea el sonido, y los previos no son una excepción.

¿Cómo afectan los previos a la señal? Consideremos lo que un previo neutral y limpio supondría: en esencia, elevaría el nivel, pero dejando todos los demás elementos sin tocar. Un previo tan perfectamente neutral no existe y siempre hay algún nivel de coloración, desde leve distorsión a ruido, imprecisa reproducción de transitorios, dispar respuesta en frecuencia, o modificación de onda y leve compresión causada por clipping. La naturaleza de cada imprecisión viene determinada por el carácter del previo –de una coloración liviana a otra muy sucia.

El sonido de un previo cambiará de forma dramática en base a sus ajustes

¿Hay algo parecido a un previo transparente? Sí y no. Es imposible obtener un 100% de precisión y neutralidad, pero hay previos que se distinguen por ser relativamente neutrales. La otra cosa importante a considerar es que los previos son ajustables. Puede parecer una frase banal, pero el sonido de un previo cambia de forma dramática en base a cómo esté ajustado.

Quizá a veces te sientas tentado de forzar la ganancia casi hasta el nivel de clipping para maximizar la relación señal-a-ruido, pero en algunos casos el sonido no saldrá beneficiado de eso. Hay previos que suenan de forma agradable conforme se acercan al clipping, pero otros suenan muy mal si elevas esos mismos ajustes. Hay previos cuyo sonido es rico con ganancias altas, pero de otros sólo recibirás dureza y ruido. Como siempre decimos, confía en tus oídos para hallar los ajustes que guarden el mejor equilibrio entre neutralidad, color y relación señal-a-ruido.

Los tipos de previos de micrófono

Si cada previo suena tan diferente, ¿qué es lo que afecta a su sonido? En términos electrónicos, hay muchas variables a considerar. El factor más determinante es si el circuito se basa en componentes de estado sólido (como transistores y microchips) o en válvulas. En general, las válvulas suelen ser más cálidas, menos precisas, y más coloreadas que sus homólogos de estado sólido.

TL Audio Ivory 5001

Además, muchos previos incluyen entradas y/o salidas unidas a transformadores que también colorean el sonido. Los transformadores se suelen usar para desequilibrar/ equilibrar las señales, bloquear señales DC, equilibrar impedancias, o ajustar voltajes, pero también impregnan la señal con un sonido distintivo y saturan a niveles altos, a la par que añaden armónicos.

A igualdad de condiciones, los diseños sin transformadores suelen ser más neutrales que aquéllos con transformador. Por eso, hay previos modernos que incluyen transformadores, pero éstos pueden desactivarse para que el sonido quede más limpio. Es fácil liarse describiendo los previos en base a opiniones auditivas personales, pero en último caso, la mejor forma de percibir las características sonoras de un previo procede de la experiencia personal.

Impedancia

En otras ocasiones hemos considerado la importancia de igualar las impedancias de salida y entrada para maximizar la transferencia y evitar degradar la señal. Pero aquí el término “igualar” es inapropiado, pues la solución más común es ajustar las impedancias de modo que la impedancia de entrada sea al menos cinco veces mayor que la impedancia de salida de la fuente.

Como en otras conexiones, la relación entre las impedancias de un micro y su previo afectará bastante al sonido. Pero casi todos los micros modernos de baja impedancia funcionarán bien con la mayoría de los previos actuales. Aún así, investiga la impedancia de entrada de tus previos de micro. Muchos previos modernos traen impedancias ajustables de entrada, y podrás experimentar distintas combinaciones hasta obtener el mejor sonido –los micros de cinta merecen una consideración especial.

Muchos modelos antiguos se diseñaron con una impedancia de salida de 300Ω para su unión a entradas de 300Ω. Los modelos más nuevos a veces se benefician de impedancias mucho más altas de entrada. Los previos dedicados para micros de cinta suelen ofrecer impedancias de entrada de hasta 20kΩ y mayores.

Cajas DI

Los previos de micro no se usan sólo para amplificar señales de micro. Las pastillas electromagnéticas de guitarras, bajos y pianos eléctricos ofrecen una salida de bajo nivel que debe ser amplificada a nivel de línea, y los previos de micro potencian la señal de un instrumento igual que cuando la señal de bajo voltaje de un micro. Sin embargo, la alta impedancia de salida de estos instrumentos hace que conectarlos de forma directa a la entrada del previo cause una respuesta en frecuencia muy desagradable y desequilibrada.

Una caja DI (o caja de inyección) es una solución fácil que une una entrada de alta impedancia –normalmente mayor de 500kΩ, a menudo 1MΩ o más– con una baja impedancia de salida. Las cajas DI también pasan señales no balanceadas a balanceadas, y así es posible transmitir la señal mucho más lejos sin pérdidas ni ruido. Hay dos tipos de cajas DI: pasivas y activas. Las cajas DI pasivas suelen consistir en un simple transformador y no requieren alimentación, además de ser muy parcas en ajustes. Algunas traen opciones como un interruptor que las aísla o un divisor de señal.
Samson DI Box

Las cajas DI activas sí necesitan fuente de alimentación y operan sobre un circuito activo. Por eso, ofrecen opciones más avanzadas como pads, filtros paso-alto, inversión de fase, e incluso etapas ajustables de ganancia. Ningún diseño es mejor que el otro, pero las cajas DI activas suelen ofrecer una respuesta en frecuencia más precisa. En términos generales, las unidades más caras obtienen una respuesta en frecuencia más precisa y un sonido menos coloreado –con la obvia excepción de aquellas unidades diseñadas para colorear el sonido. Muchos previos e interfaces suelen traer entradas de alta impedancia (hi-Z) para que los instrumentos se conecten de forma directa. Esas entradas llevan la señal a través de una unidad DI interna, pero la calidad de los resultados puede variar bastante, así que es buena idea probar una caja DI dedicada incluso si crees que tu interface puede hacer esa tarea.

Así son las cosas

No exageramos nada cuando afirmamos que los previos de micrófono pertenecen al grupo de los elementos más importantes en un estudio. De una simple grabación acústica a una obra sintética maestra, una cuidadosa selección y uso de los previos será lo que separe a un sonido limpio y neutral de otro coloreado y con carácter.

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