La escucha de música en el gimnasio o cuando practicamos deportes potencia nuestra sensación de fortaleza personal y poder, especialmente si posee niveles potenciados de graves. Es la conclusión que ha arrojado un estudio realizado por un equipo de investigadores dirigido por Dennis Hsu en la Escuela Kellogg de Gestión de la Northwestern University de Evanston (Illinois, EEUU).

Hsu y sus colaboradores se inspiraron para realizar el estudio tras comprobar que muchos atletas vestían sus auriculares desde los vestuarios y seguían llevándolos cuando pisaban la arena del estadio. «La forma que tienen estos deportistas de sumergirse en su música parece como si les sirviese de preparación mental para la competición inminente», comentó el propio Dennis Hsu.

Si bien ha quedado demostrado que la escucha musical puede incrementar la capacidad de aprendizaje y la motivación personal, es la primera vez que un estudio aborda los efectos de la música sobre la sensación de fortaleza personal.

La prueba que determinó cómo la música influye en la sensación de fortaleza personal

Hsu y su equipo de investigadores sometieron a los participantes del estudio a la escucha de 31 fragmentos musicales de géneros variados de 30 segundos. Los participantes puntuaron la sensación de fortaleza personal que les produjo cada fragmento, y los investigadores tabularon los temas musicales de mayor y menor valoración. Entre las canciones más potentes estaban We Will Rock You de Queen y Get Ready For This de 2 Unlimited, mientras que algunos de los temas «menos energéticos» fueron Because We Can de Fatboy Slim y Who Let The Dogs Out de Baha Men.

Hsu y sus colaboradores también determinaron que existe una correspondencia directa entre el nivel de graves y la sensación de fortaleza personal…

Mediante diversas tareas, los investigadores midieron la influencia de la escucha musical de estos fragmentos de mayor y menor valoración sobre tres consecuencias conocidas en la psicología y el comportamiento que se evidencian tras una sensación potenciada de fortaleza personal: abstracción del pensamiento, ilusión de control y el deseo de ejecutar el primer movimiento en un entorno de competición.

Las pruebas revelaron que las canciones marcadas como «más potentes» indujeron una mayor sensación de fortaleza y poder. Y de hecho, esos fragmentos desencadenaron incrementos en las tres consecuencias antes comentadas. Además, se demostró que las letras de los temas, por sí solas, no eran la clave, ya que cuando éstas se leían sin música, no ocasionaban los mismos efectos.

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La sensación de fortaleza personal se incrementa con la música rica en graves

Llevando a cabo experimentos adicionales, Hsu y sus colaboradores también midieron la correlación entre la sensación subjetiva de poder y los niveles de frecuencias graves. El resultado fue que existe una correspondencia directa entre el nivel de graves y la sensación de fortaleza personal.

Además, se evidenció la «hipótesis de contagio» en grupos, ya que los individuos que escuchaban fragmentos potentes tendían a expresar y comunicar al resto los sentimientos derivados. Parece importante señalar que Dennis Hsu empleó música creada específicamente para estos experimentos adicionales.

Al mismo tiempo, los investigadores concluyeron que la sensación de fortaleza personal influida por la escucha de música dependía de la «hipótesis del condicionamiento» -es decir, el individuo asocia la música que escucha con ciertas experiencias personales que refuerzan sus sensaciones de poder.

Situaciones conocidas que se vinculan con estos resultados

Si miramos a nuestro alrededor o evaluamos algunos hechos de nuestra sociedad e historia, encontraremos situaciones en las que estos resultados parecen explicar algunos comportamientos. Por ejemplo, los ejércitos han utilizado desde siglos marchas e himnos ideados para despertar sensaciones de fortaleza personal y de grupo -y no por casualidad, el contenido en graves procedente de tambores y percusión es una parte fundamental.

Por otro lado, muchos participantes en deportes de gran acción como skate, BMX o snowboard, escuchan música para incrementar su sensación de seguridad. «Se requiere mucha más investigación para entender estos efectos psicológicos de la música, pero nuestros hallazgos son una evidencia inicial del uso potencial de la música para situaciones que requieren un refuerzo de la fortaleza personal», comentó Dennis Hsu sobre su estudio.

¿Podrías contarnos tú alguna experiencia personal tuya que conecte con los resultados de esta investigación? Escríbenos abajo tus comentarios…

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