NAMM 2018: Los diseñadores de sonido aclaman el potencial de Korg Prologue a medida que se van revelando herramientas que permiten personalizar sus osciladores y efectos…

Nadie duda que ya es una de las grandes novedades que nos ha dejado el último NAMM: lejos de ser sólo un instrumento –y no cualquier cosa, sino un sintetizador analógico polifónico–, Korg Prologue es además una plataforma abierta. Ya te contábamos en detalle su dotación y posibilidades al tiempo de su lanzamiento. Pero ahora nos centraremos en comentarte sus fortalezas exclusivas a través de su API y SDK. ¿Y qué podremos hacer con eso?

En primer lugar, es de esperar que su API abierta (o Interface para Programación de Aplicaciones) permita a los usuarios extender las posibilidades iniciales que soporta el hardware. Y por sí mismo, eso parece sumamente atractivo, sobre todo cuando valoramos que Korg Prologue no es que ande «cojo» en funcionalidades tras estos primeros días de su lanzamiento. Por otro lado, la auténtica llave para abrir el cofre del tesoro se llama SDK, y en breve comprenderás por qué creemos que en Korg están haciendo las cosas muy bien.

En Korg Prologue hay mucho más que un sinte analógico

En Korg Prologue hay mucho más que un sintetizador analógico

Desde osciladores personalizados a efectos alternativos: Korg Prologue se amolda a tu meta

Más tarde o más temprano, esto tenía que pasar. Y es que en un mundo abierto a todo tipo de posibilidades, con nuestros cerebros conectados vía Internet, y donde nuestras aficiones pasionales –la música en nuestro caso– depende mucho de las redes sociales y las herramientas digitales, lo último que querríamos es un instrumento «cerrado». Quizá por eso, en Korg han pensado que el último grito en sintetizadores de vanguardia debería combinar la grandiosidad sonora de una máquina analógica, con la flexibilidad del software y su libertad de programación.

Así que dicho y hecho: Korg Prologue no sólo es un envidiable sintetizador polifónico híbrido (envidiable por la envidia que nos da ver imágenes y vídeos con otros que lo tocan), sino que viene emparejado con un SDK. Este Kit para Desarrollo de Software forma parte de la iniciativa de la marca para facilitar herramientas exclusivas de desarrollo a los usuarios del sintetizador. Y con dicho SDK será posible crear osciladores digitales personalizados que sean almacenados en la sección ‘Multi Engine’ de la máquina.

Ya no se trata de analógico, digital o del número de voces –ahora es el usuario quien puede definir muchas más condiciones, personalizar su herramienta, bucear en el código…

Retomemos entonces la arquitectura de Korg Prologue: 16 ó 32 osciladores analógicos según su configuración de ocho o 16 voces (esto es, dos VCO por voz); más un oscilador extra por cada voz, ‘Multi Engine’, que en realidad soporta dicho concepto de hibridación. Hasta ahora, sabemos que ese «multimotor» soporta cuatro tipos de generadores de ruido, junto a 16 tipos de oscilador VPM o Modulación de Fase Variable –piensa en la síntesis por Modulación de Frecuencia o FM para clarificar esto. Pero esa es la propuesta inicial de Korg, porque el usuario dispone de 16 ranuras o slots para alojar sus propios osciladores diseñados a medida por él mismo.

O bueno, descargados de la Red, compartidos en una comunidad, heredados de un amigo… La idea es que los creadores musicales que lleven Korg Prologue hasta sus últimas consecuencias, tengan la opción de cargar esos osciladores alternativos. Y lo harán usando un inminente software de librería para PC y Mac, aunque habrá que esperarse hasta la Primavera de 2018, según nos indican desde la marca.

El oscilador 'Multi Engine' de Korg Prologue está ahí, junto a los VCO, para llenarlo con tus ondas

El oscilador ‘Multi Engine’ de Korg Prologue está ahí, junto a los VCO, dispuesto para que lo rellenes con tus propias ondas

Una magnífica idea, presentada de forma incompleta con anterioridad

Decíamos al principio que entenderíamos la razón por la que Korg está haciendo las cosas bien. Y es que esta posibilidad, que parece tan abierta, excitante y… vaya, de gran libertad, podría haber sido el mismo camino que hubiesen recorrido otros sintetizadores previos a Prologue.

Roland, por ejemplo, tuvo en su catálogo el módulo VariOS «Open System Module», capaz de cargar sintetizadores alternativos por software; o más recientemente, System-1 / System-8 haciendo gala de su concepto «Plug-Out», para los que se ofrecen incluso varios motores alternativos de síntesis capaces de emular viejas glorias como SH-101, Promars, SH-2, Jupiter 8 o Juno-106. Otras referencias notables, como el nacional SoundART Chameleon o el sistema de síntesis y efectos DSP Scope / Pulsar (hoy Sonic Core), incorporaban este mismo potencial, sin explotarlo en toda su dimensión. E incluso de alguna manera, el impresionante Hartman Neuron con su ordenador interno, recibe nuestra sospecha en el mismo sentido.

Citamos esos ejemplos bastante directos porque, en todos los casos, sólo les faltó un elemento clave para estar en esta misma liga y con las mismas opciones abiertas de diseño sonoro: la provisión de una combinación de arquitectura abierta a los usuarios basada en un API/SDK. Esta es la razón por la que Korg ganará de calle en este partido.

Días antes de NAMM Show, habíamos vaticinado que 2018 podría ser el año del polisinte analógico. Pero nunca imaginamos que llegaría a conseguir estas dimensiones…

Diseña, programa, carga y suena: tus creaciones atravesando una ruta analógica de señal

La sección ‘Multi Engine’ de Korg Prologue permite entonces depositar hasta 16 osciladores personalizados o custom. Y una vez que los envíes desde la utilidad Librarian a dichos slots, esas fuentes adicionales de ondas digitales estarán disponibles al lado de los dos VCO analógicos por voz. ¿La ventaja? Cada voz explotará esas tres fuentes en una versátil configuración híbrida analógico/digital, y las ocho o 16 voces configuradas de esa forma, ¡atravesarán una misma ruta analógica de señal!

A esa versatilidad hay que sumar la posibilidad de tocar dos programas diferentes al unísono, como sintetizador bitímbrico. O crear capas de velocidad, dividir el teclado, incluso hacer una transición entre dos patches. Y el mayor partido de las voces, con los modos ‘Poly’, ‘Mono’, ‘Unison’ y ‘Chord’. Todo cobra dimensiones colosales cuando lo que Korg nos ofrece incide directamente en la grandeza de personalizar la misma fuente de los sonidos: los osciladores.

Pero reserva algo de energías, porque la majestuosidad no termina aquí: Korg Prologue también permite ejecutar procesamientos de efectos custom junto a los 27 programas implementados. Y de una forma parecida a los slots de ‘Multi Engine’, dichos efectos personalizados podrán residir en hasta 16 slots dedicados a procesamientos alternativos a voluntad del usuario.

Varios knobs de Prologue se ponen a disposición del control de los osciladores y efectos personalizados por el usuario

Varios knobs de Prologue se ponen a disposición del control de los osciladores y efectos personalizados por el usuario

¿Cómo podrás controlar esa capacidad bruta de personalización de osciladores y efectos mientras tocas? Bien, parece una buena pregunta, sobre todo cuando dicha funcionalidad sea puesta en el contexto de una interpretación natural, sin distracciones. En el caso de los osciladores de usuario, el knob ‘Shape’ servirá para controlar los parámetros personalizados, hasta seis mostrados en el menú de edición de programa. Y en lo tocante a los efectos custom, serán los controles de velocidad y profundidad los que nos permitan gestionar parámetros de dichos efectos alternativos de modulación.

En Korg Prologue todo empieza por las tablas de ondas, borrándolas queremos decir

Nada más sacarlo de su caja y encenderlo, Prologue presenta en su memoria flash un programa ‘Waves’ que ocupa dos de los 16 slots de ondas de usuario. Ahí nos ofrecen dos osciladores wavetable principales y un suboscilador adicional que actúa, opcionalmente, como fuente de modulación en anillo. Esto permite generar efectos de baja fidelidad, decimando la profundidad en bits, por ejemplo.

Quien decida pasar de ‘Waves’, porque desee utilizar los 16 slots para sus osciladores custom, tendrá que borrarlo de la memoria. Pero incluso así, Korg ofrecerá el código de dicha fuente ‘Waves’ como plantilla para la creación de otros osciladores extra. Y esto es, a grandes rasgos, una explicación del tremendo potencial que ofrecerá la combinación abierta de API/SDK que llegará junto a Korg Prologue.

Días antes de NAMM Show, habíamos vaticinado que 2018 podría ser el año del polisinte analógico. Pero nunca imaginamos que llegaría a conseguir estas dimensiones. Es un mundo inmenso de creatividad híbrida, con libertad para definir fuentes y procesamientos, que acabará atravesando en último término una circuitería que imprima auténtico calor electrónico. A buen seguro, esta innovación hará que otros fabricantes se apresuren a realizar sus propias investigaciones y desarrollos –y ya nos imaginamos lo que estarán haciendo en Novation, por ejemplo, con las tablas de ondas programables en los osciladores de su novedad Peak.

Afrontamos una nueva dimensión para la síntesis y el diseño sonoro con hardware, ya no se trata de analógico, digital o del número de voces. Ahora es el usuario quien puede definir muchas más condiciones, personalizar su herramienta, bucear en el propio código. Korg Prologue marca el primer puerto en una apasionante aventura que acaba de comenzar.

Más info sobre Korg Prologue | Sitio web oficial (en español)

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