El hermanito del galardonado Minilogue es un sintetizador destacado por méritos propios…

En tiempos recientes hemos visto cómo Korg abordaba dignas recreaciones de su hardware clásico -con gran éxito por cierto-, junto al lanzamiento de unidades innovadoras de bajo precio, como el caso de la popular gama Volca. Todo ello les condujo hacia la determinante presentación de Minilogue, un sintetizador analógico de cuatro voces que se convirtió en todo un “clásico moderno” en cuanto sus primeras imágenes fueron difundidas en la Red.

En el alma del exitoso Minilogue hay muchos dejes hacia el pasado analógico de Korg, pero su filosofía pertenece a la de un instrumento propio de nuestro tiempo. Ese río de éxito ha dado para más lanzamientos, y se puede considerar que el sintetizador monofónico que nos ocupa, Korg Monologue, está a la sombra del triunfo de su hermano mayor. Pero veamos sus particularidades, bondades o defectos, sin tener en cuenta su linaje o procedencia.

Korg Monologue: ¿innovación en despiece o máquina brillante por sí sola?

La simplicidad en las ideas nos invita a pensar que Korg Monologue podría ser producto de la ecuación ‘4-x=1’, por aquello de conservar una cuarta parte de la referencia Minilogue, al menos en lo referido a voces. Pero esa concepción sería demasiado injusta -después de todo hay parecidos razonables, como el panel posterior de madera, las teclas de tamaño mini y la misma dotación de entradas y salidas. Aunque por el camino, Monologue ha perdido una octava de teclado, al tiempo que ha ganado en portabilidad gracias a su opción para ser alimentado por pilas -éstas vienen incluidas en la caja y sin rastro de alimentador eléctrico, por cierto, que se vende por separado como ocurre con las unidades Volca.

En general, su aspecto es imponente, muy compacto y de extensión diminuta, con un enorme atractivo para ser tocado bajo la esperanza de sonar arrollador -está disponible en cinco colores (azul, rojo, negro, plateado y dorado), si bien nosotros pusimos las manos sobre la unidad “de oro” que ves un poco más abajo. Encontramos un diseño convencional en su ruta de señal, con dos osciladores y un generador de tres formas de onda en cada uno de ellos, además de la introducción de señales externas que atraviesan el filtro. Los controles de Octava y Tono son una propiedad única del ‘VCO2’, y el ruido está disponible en ese mismo oscilador a costa de perder la onda cuadrada.

El control ‘Shape’ que ya vimos en Minilogue está presente también en los dos osciladores de esta nueva máquina: permite editar y modificar el ancho de la onda cuadrada, por ejemplo, o añadir armónicos extra a las ondas triangular y en diente de sierra al recortar sus picos. Por su parte, el sistema patentado Korg Motion Sequence faculta al usuario para la grabación en tiempo real y su posterior reproducción, tanto de notas musicales como de valores correspondientes a parámetros.

korg monologue gold frontal

Carencias justificadas por el precio, compensadas con inteligencia

Algunos trucos inteligentes compensan la falta de ciertas funciones tradicionales. Es el caso de la modulación cruzada, que si bien no ha sido implementada, queda compensada mediante la provisión de sincro de oscilador y modulación en anillo en el caso del ‘VCO2’. Obtuvimos algunos aprovechables sonidos metálicos con estas prestaciones, pero nos parece un logro propio de la modulación en amplitud, pues la frecuencia portadora original se mantiene en el sonido final obtenido.

En cuanto al filtro y su topología, no encontramos constancia de sus detalles, pero consideramos que tiene una caída de 12dB/ octava (es decir, de dos polos). Al abrir su control de resonancia, se hace patente el momento en que el filtro alcanza la auto-oscilación, un hecho que junto a los ajustes de seguimiento de teclado del propio filtro, permite valerse de esta funcionalidad a modo de tercera fuente de oscilador que se presta a tus disparos de notas. Y es justo en este momento cuando expresamos nuestro deseo por tener más modos: definitivamente, las variantes paso-banda y paso-alto habrían añadido muchos enteros a esta sección de filtrado, al tiempo que ampliarían la versatilidad sonora de Korg Monologue.

El secuenciador de 16 pasos es similar al implementado en las unidades Volca, con sus 16 LED que permiten seleccionar opciones de menú y designar la activación de cada paso. Las notas se registran tiempo real o por pasos, obviamente, y es posible añadir hasta cuatro líneas de automatización de parámetros. En este caso, el display añade una capa de control y experiencia con el secuenciador que no posible en los hermanitos Volca -pero un arpegiador combinado con Motion Sequence hubiese mejorado especialmente nuestra valoración y disfrute.

Nos encantó la posibilidad de emplear el LFO como un segundo generador básico de envolvente a través de su modo ‘1-Shot’…

Quizá la sección del generador de envolvente sea la que presente un mayor trabajo de simplificación y funcionalidad, pues todo el control se reduce a una curva de sólo dos etapas: dos de sus modos presentan una correspondencia fija con el VCA, que eso sí, puede consistir en una envolvente sencilla básica de ampli para encendido/ apagado, resultando en que la envolvente principal controle el corte del filtro o el tono de cada oscilador.

Entre las fuentes adicionales de modulación, el LFO con sus dos rangos de velocidad permite alterar el tono o la forma de ambos osciladores al tiempo, o el corte del filtro. Ahora bien, tenemos que señalar ciertos saltos notables en los parámetros ‘Rate’ e ‘Intensity’ cuando usamos el rango ‘Fast’ del LFO. Pero todo hay que decirlo si queremos ser justos: nos encantó la posibilidad de emplear el LFO como un segundo generador básico de envolvente a través de su modo ‘1-Shot’.

Monologue es una diminuta caja de sorpresas sonoras

Un detalle que no podemos obviar es el circuito ‘Drive’ que, al saturar la salida de Korg Monologue, nos brinda tonos distorsionados o añade un nivel adicional de profundidad. Se muestra particularmente eficaz para crear sonidos solistas con garra, o para el tratamiento de sonidos percusivos cuya predominancia sea un fin deliberado.

En cuanto al capítulo de las mini-teclas, que suele generar polémicas en estos sintetizadores de Korg, lo vemos más como una necesidad para un instrumento compacto de bajo coste que como un simple aspecto que reciba críticas negativas. Pero sí centramos nuestra crítica en la obcecación de Korg por mantener el deslizador combinado de tono y modulación en lugar de las típicas ruedas de control. En este caso, el tamaño del instrumento no sirve como excusa, porque otras unidades “reducidas” se las apañan para incluir las prácticas ruedas inviduales -Arturia MicroBrute es un buen ejemplo de esto.

Otras ventajas de Korg Monologue pasan por su almacenamiento de sonidos en memorias -que hubiese mejorado con un reflejo de la configuración actual en el panel o un mayor número de controles directos-, o su facilidad divertida para secuenciar notas y parámetros mediante Motion Sequence. La capacidad de conectar Monologue con software DAW, instrumentos y controladores externos vía MIDI o USB, amplía sus aplicaciones, además de las opciones ‘Sync’ para otros sistemas analógicos.

La posición de Korg Monologue en el mercado actual parece bastante obvia: resulta ser más caro que Arturia MicroBrute, pero es también más flexible, y viene dotado con dos osciladores independientes y afinables, además de sincro, modulación en anillo y la facilidad de la prestación exclusiva Motion Sequence de su fabricante -¡tan divertida! Se trata, en suma, de un pequeño sinte de amplias posibilidades, con una personalidad propia y una asequible etiqueta de precio para el competitivo mercado analógico de estos momentos.

Korg Monologue, sintetizador analógico monofónico

Precio: 359€

Sitio web oficial

Korg Monologue, sintetizador monofónico | A Prueba
Delicioso y barato, con estilo y capaz de resultados de gran alcance, a pesar de sus limitaciones en ciertas áreas -como la sección EG
Originalidad e Innovación85%
Resultados Sonoros83%
Facilidad de uso y versatilidad90%
Relación Prestaciones / Precio87%
Destacamos
  • Manejable, divertido y portátil -funciona con pilas
  • La microafinación no es habitual en este segmento de sintetizadores
  • Ciertas carencias se solventan con ingenio y prestaciones bienvenidas
Señalamos
  • Nos hubiese gustado disfrutar de un arpegiador
  • Su sección de generación de envolvente es limitada
  • No incluye fuente de alimentación
86%Nota final
Puntuación de los lectores: (6 Votes)
93%
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