La situación es que pretendes grabar audio dentro de tu editor o secuenciador DAW desde la salida de otro programa de música. ¿Habrá un modo sencillo para hacerlo? Veamos…

Puedes conseguir grabar audio de otro programa utilizando aplicaciones especiales o drivers que “engañan” al software de grabación para que trate la salida de audio del primer programa como una entrada virtual de la tarjeta de sonido. Están disponibles utilidades de este tipo para macOS X y Windows, pero a veces provocan conflictos que limitan su utilidad, perturbando el funcionamiento de algunos programas. Por ejemplo, doblan la latencia de monitorización, lo cual no parece apropiado para grabar instrumentos virtuales o aplicar plugins de efectos en tiempo real.

Otra opción más transparente sería utilizar una tarjeta de sonido o interface de audio multicanal. Imagina que tienes una tarjeta provista de cuatro entradas y cuatro salidas. Lo más normal es emplear las dos primeras entradas para grabar micros e instrumentos externos, y las dos primeras salidas para monitorizar. Ahora bien, es posible usar las entradas y salidas restantes para crear “buses de grabación” que conecten el audio entre los programas. Conecta la tercera salida a la tercera entrada, y la cuarta salida a la cuarta entrada. Estos “bucles” de conexión permiten enviar audio a las salidas tres/cuatro y grabarlo a través de las entradas tres/cuatro.

Grabar audio entre programas: la configuración adecuada

Siguiendo con el mismo ejemplo anterior, para grabar la salida de un programa deberías configurarlo de modo que envíe su señal a las salidas tres/cuatro de la tarjeta o interface de audio, preparando el secuenciador o editor de audio para grabar desde las entradas del bus de grabación (tres/cuatro en este ejemplo). Si tu tarjeta realiza mezclas de monitorización hardware sin latencia, también puedes enviar una mezcla de las entradas tres/cuatro a las salidas de monitorización, evitando de ese modo la latencia extra.

Esta técnica sólo da resultado cuando el driver de tu tarjeta ofrece un funcionamiento multicliente. Una tarjeta de sonido multicliente permite que dos o más aplicaciones accedan a la tarjeta o interface de audio al mismo tiempo. Los drivers de Windows pueden soportar esto o no, dependiendo de cada tarjeta en concreto. Los drivers CoreAudio de OS X son multicliente en todos los casos.

Por último, muchas tarjetas e interfaces de audio multicanal llevan E/S digitales S/PDIF o ADAT, las cuales son magníficas candidatas para establecer bucles de grabación. S/PDIF ofrece dos buses de grabación mono (uno en estéreo), mientras que ADAT llega hasta ocho en mono (o cuatro en estéreo).

No cerraremos este post sin hablar de la misma situación que nos ocupa, aunque referida a las aplicaciones musicales de Apple iOS –iPad, iPhone e iPod touch. En ese caso, la mejor opción es la que proveen los sistemas estándar Interapp Audio (encamina audio desde varias apps), Audiobus (conecta virtualmente tus apps) y Retronyms Audiocopy (copia y pega audio entre aplicaciones). Puedes hacer clic sobre el nombre de cada una de ellas para ampliar tu información particular.