Los malos hábitos entorpecen la creatividad… ¿Cómo sacar más partido a tu inspiración?

Las costumbres que adquirimos a lo largo del tiempo acaban convertidas en «nuestra forma de trabajar». Pero ¿te has parado a examinar de verdad cómo haces música? Si no media docena, la gran mayoría detectaríamos al menos un par de aspectos muy mejorables.

Hemos recopilado una lista de los diez peores hábitos más habituales en el estudio –si te identificas con alguno de ellos, ¡deséchalo cuanto antes!

Trabajar con la tele/radio puesta

1. Quizá te apetece poner de fondo tu sistema musical favorito para que te acompañe durante largas sesiones, ¡pero apágalo ya! Eso te distraerá mucho más de lo que imaginas. Si necesitas tomarte un descanso, que sea de verdad. Sal del estudio, respira aire fresco, lee un libro, y vuelve al «tajo» concentrado y libre de distracciones.

Modificar un tema sin cesar

2. Si tu nuevo tema no funciona al cabo de un par de intentos, abandónalo –al menos por un tiempo. Es posible que nunca fuera lo bastante bueno desde el principio, o que hayas perdido la lucidez artística. En cualquier caso, no pierdas el tiempo y dedícate a otra cosa. De paso, sincérate contigo mismo: ¿Qué pretendes lograr con tu música? ¿por qué no lo has conseguido? ¿Qué te comprometes a hacer para no volver a entrar en esa espiral de cambios y reformas?

El síndrome del «programador aburrido»

3. Hemos perdido la cuenta de los temas que han acabado en la papelera porque el programador ha añadido demasiados sonidos y no queda un solo hueco libre en el arreglo. Recuerda que menos es más.

Si un tema no suena bien cuando lo reduces a una sola voz y un acompañamiento armónico (un colchón o una guitarra), lo más probable es que no merezca la pena. No programes tanto tus temas y trata de ser un auténtico «músico»…

Retocar las pistas sin ton ni son

4. No tiene sentido montar ritmos porque sí. Al final, asociarás tu labor musical con un acto mecánico y poco gratificante. Debes estar inspirado y animado cuando vayas a trabajar en un nuevo tema, así que lanza el secuenciador sólo cuando tengas algo que hacer. Utiliza otras cosas para pasar el rato, pero nunca la música –es demasiado importante.

Creer que «eres capaz de producir cualquier cosa»

5. El mejor consejo al respecto procede de William Orbit, quien dijo que para ser un gran productor sólo habría que trabajar con artistas cuyo trabajo te apasione. Es imposible producir bien a un grupo o un tema que no te guste. ¿Cómo sabrías cuándo ha terminado una grabación, si detestas cómo suena? Sé selectivo con tu tiempo, y trabaja sólo con música que te encante.

Trabajar cuando estás agotado

6. A veces es inevitable, sobre todo cuando hay que cumplir plazos muy ajustados, pero un buen trabajo está compuesto por un cinco por ciento de inspiración y un 95 por ciento de esfuerzo. Si debes trabajar por la noche, intenta realizar tareas sencillas que requieran poca creatividad. No tiene sentido componer un nuevo tema cuando sacas la energía del café, en lugar de recurrir a la inspiración. Más vale que te vayas a la cama.

El síndrome del «yo también»

7. Perderás muchas horas en copiar el trabajo de otros y en tratar de disimularlo para que no te pillen. ¿Vas a muestrear el disco de otro artista, y luego lo editarás «para estar a salvo»? ¿No lograrías el mismo resultado mucho antes si hicieses tú mismo el contenido de esos samples?

Trabajar junto a un idiota

8. Resulta muy molesto estar rodeado de gente cansina y aburrida cuando necesitas concentrarte en tu trabajo. Si tienes que trabajar con un cantante que no soportas, conviene que organices tu agenda para que no esté sentado a tu lado durante la sesión de mezclas. Tendrás que aguantarle más tarde, pero no dejes que te distraiga.

Conserva una cierta perspectiva sobre tus obras. Hacer buena música no es fácil –¡cada nota que toques y cada palabra que escribas debería dolerte un poco!

Comprar un nuevo sinte o plugin para recuperar tu creatividad

9. La creatividad, como el aburrimiento, es un estado mental. Nadie ha conseguido librarse del «bloqueo del escritor» o del «síndrome del programador aburrido» con un equipo nuevo. Así pues, en lugar de comprar «golosinas» para animarte, ¿por qué no eliminas un buen puñado de plugins de tu plantilla y utilizas sólo tres? Por cierto, el uso de una plantilla de proyecto acelerará tus sesiones y te convertirá en un creador más eficiente.

El síndrome del «¿servirá con esto»?

10. El mundo de la música es muy competitivo, y si no te esfuerzas en lo que haces, ¿cómo esperas que te tomen en serio? Trabaja duro, intenta ser eficiente y conserva una cierta perspectiva sobre tus obras. Hacer buena música no es fácil –¡cada nota que toques y cada palabra que escribas debería dolerte un poco!

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