Quizá no los uses o lo hagas mal, pero los efectos de envío y retorno están ahí y son un poderoso aliado para flexibilizar tus mezclas y conseguir el mejor sonido…

Nuestros DAW ofrecen dos formas de agregar efectos a una mezcla: En una pista como inserción o inserto, o a través de un canal auxiliar denominado retorno.

Este artículo enfoca sobre los efectos de envío y retorno, y considera los tipos de errores que pueden ocurrir cuando encaminamos sonidos hacia un efecto de retorno usando un envío.

Error #1. ¡No emplear ningún efecto de envío y retorno!

Tenemos un caso ilustrativo de un amigo que, cuando empezó en sus primeros días de producción, sólo usaba efectos de inserción. Veía los canales de retorno en su DAW e incluso notaba que se usaban en algunos tutoriales. Pero por alguna razón, nunca hizo clic. El caso es que imaginamos que algunos principiantes se verán en esta misma situación, así que si es tu caso, ¡sigue leyendo!

El beneficio clave de los canales de retorno es que pueden ser utilizados desde múltiples pistas a la vez. Esto los convierte en una opción ideal para los tipos básicos de efectos de envío que usamos frecuentemente en una mezcla, como reverb y delay.

Por ejemplo, para lograr una imagen natural y coherente mezclando jazz, muchos productores enviarán guitarras, voces y batería a una misma reverb de sala. Las reverberaciones de muelles y los delays «rodantes» tratados de una forma individual para cada pista, sólo confundirían la atmósfera de club en penumbra que están tratando de crear. Y una buena mezcla de rock vintage podría seguir el mismo enfoque, pero se optaría por reverberaciones más grandes para evocar un espacio del tamaño de un estadio, por ejemplo.

Incluso en una mezcla EDM donde las sensaciones naturales no son tan importantes, los canales de retorno son útiles para optimizar el procesamiento y ahorrar recursos de CPU. Imagina que tienes el mismo plugin de reverberación en tu palmada, caja y platos, ¿por qué no tratas todos desde un mismo efecto de envío con un solo retorno y luego mezclas el efecto como te apetezca? De esta forma, te ahorras la molestia de tener que ajustar cada inserto vez tras vez que desees realizar un cambio.

Error #2. Usar un efecto de retorno cuando un inserto sería preferible

Para toda esta charla sobre canales de retorno, vale la pena mencionar que hay varios escenarios en los que un efecto de inserción o inserto serían una mejor opción. Aquí hay uno:

Aunque hemos contado muchas historias de advertencia sobre el procesamiento excesivo, tratar los sonidos con una mano pesada puede hacer que suenen mejor, y ciertamente más extraños. En estos casos, donde el procesamiento casi eclipsa el sonido en sí, encontramos que los insertos funcionan mejor. ¿Quieres impregnar una señal con distorsión? ¿Hacer rebanadas hacia los canales con un auto-panner? ¿Imprimir un brillo de chorus ochentero? Escribamos en negrita que entonces sale más rentable confiar en un efecto de inserción.

Los efectos de retorno resultan ser excelentes como una etapa de endulzamiento final para el audio. Imagina que tal vez una guitarra o sinte necesiten un poco de aire o profundidad, pero ya tienes una buena configuración de ecualización en la pista que no desearás cambiar. Pues acaba enviándolos hacia un retorno para modulación y reverberación.

Error #3. Olvidarte de la submezcla

Una submezcla es otro uso para una pista auxiliar. Si tiene seis pistas de un mismo instrumento y pretendes ajustar los niveles de todas ellas a la vez, agrúpalas en una sola pista auxiliar donde puedas hacerlo. También puede hacer solo o silenciar el grupo de una forma mucho más cómoda.

La configuración de submezcla funciona un poco diferente en cada DAW, pero el resultado final es el mismo: Es posible acceder a todas las salidas de pista que selecciones del instrumento en cuestión desde un único canal estéreo. En mezclas grandes donde necesitas hacer cambios rápidos a menudo, las submezclas son un recurso necesario.

¡Pero hay más! Si tus pistas de un mismo instrumento necesitan algún tipo de procesamiento grupal, como un filtro paso-alto o saturación suave, también puedes hacerlo desde la submezcla. Y si tus sintes se interponen con tu voz, puede agrupar las voces solistas en una submezcla y usarlas como entrada de sidechain para los sintes (o guitarras, lo que sea). Las mezclas ajetreadas donde el enmascaramiento de sonidos es un problema constante, a menudo necesitan este tipo de control.

Error #4. Evitar el fader de envío (¡no muerde!)

Debido a que muchos DAW ocultan los canales de retorno o los reúnen a un lado, es fácil olvidarse de que el envío –que copia una fuente de audio en el canal de retorno–, puede ser automatizado. Con múltiples pistas bajo un solo knob o fader, la automatización de efectos de envío es un poderoso recurso de mezcla. No temas a la automatización mientras mezclas –a continuación describimos una guía rápida para ayudarte.

Por ejemplo: Cuando llegue un estribillo, automatiza el efecto de envío de la voz principal a un nivel más alto hacia la reverberación; luego recupera un ajuste de menos nivel o casi seco para la estrofa. Al mismo tiempo, es posible que desees automatizar el panorama sobre el retorno de reverberación para añadir anchura estéreo al efecto.

Error #5. Descuidar tu estructura de ganancia

Cuando se usa un efecto de inserción sobre una pista, el control «seco/ mojado» (dry/ wet, señal directa/ procesada) es un parámetro crucial a gestionar. Si la configuración de señal procesada resultante es demasiado alta, atraerás la atención de los oyentes hacia el efecto y se restará de la música. Hazla demasiado baja y el efecto no tendrá mucho valor en absoluto.

Las cosas funcionan de una manera diferente con los canales de retorno porque, en tal caso, el audio es un duplicado de lo que se le envía. Pruébalo tú mismo: Envía una fuente de audio hacia un canal de retorno sin ningún efecto de envío, y tendrás dos versiones idénticas reproduciéndose a todo volumen y un bus máster picando sobradamente en el rojo.

¿Qué significa esto entonces para tu estructura de ganancia? Dependiendo de los efectos de envío con los que trabajes, las buenas prácticas son diferentes. Para efectos basados en el tiempo, como reverberación y delay, lleva arriba el control de señal procesada (mojada, wet) y usa el envío para controlar el balance o equilibrio entre la versión original y la procesada. Si llevas abajo el control de señal procesada en tu plugin, sólo estarás metiendo más señal seca o directa por duplicado, y sobrecargarás el canal de salida. Bajar el fader de retorno tampoco te servirá de nada, ya que esto reducirá el nivel de efecto de todo lo que hayas enviado al canal. En pocas palabras: El envío es tu amigo.

Cuando necesites cambiar el nivel de salida en compresores y plugins de modelado analógico, toma como referencia la salida del plugin o el fader de retorno. Estos efectos son muy sensibles a las variaciones en el nivel de entrada, de modo que un cambio en el nivel de envío puede alterar el balance o equilibrio de la mezcla.

Error #6. Reducir tu operación a un solo efecto de retorno

Aunque ya puedes imaginarlo fácilmente tú mismo, no hay necesidad de que mantengas un efecto por canal de retorno. La agregación de una cantidad de plugins complementarios al mismo retorno, puede generar un efecto atmosférico único donde mezclar tus pistas.

También notarás que las pistas de retorno tienen sus propios envíos, lo que significa que puedes alimentar la salida de un retorno hacia otro para su procesamiento adicional, ¡o incluso alimentarlo sobre sí mismo! Este tipo de encaminamiento puede complicarse fácilmente, por lo que te recomendamos que te tomes un momento para pensar por qué deberías enviar retornos hacia otro procesamiento extra antes de hacer cualquier conexión.

Como punto de partida, algunos productores envían voces a delay, para después enviar la salida de éste hacia una reverberación. De esta manera, el delay se hace más prolongado y lavado sin enturbiar la propia voz.

Y para acabar

Si eres nuevo con los efectos de envío y retorno, esperamos que este breve tutorial te haya dado una mejor idea de cómo usarlos y qué errores evitar. Pero está claro que hay muchos otros errores que puedes cometer, aunque creemos que los aquí considerados podrían ser los más comunes.

Es posible que nuestros lectores con más experiencia ya tengan sus propias estrategias para efectos de envío y retorno, y estamos deseosos de conocerlas…


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