Preciso y capaz de reproducir con fidelidad lo que grabes, el controlador de monitores Drawmer MC2.1 se ha convertido en un ‘clásico moderno’ de los estudios…

En cualquier configuración de producción con un mínimo de seriedad técnica, resulta imperativo que lo que grabes sea exactamente lo que escuches. Esta es la filosofía que está en el corazón del diseño del controlador de monitores Drawmer MC2.1, basado en «un circuito de muy bajo ruido y muy transparente, cuya alimentación eléctrica nace en un transformador toroidal de bajísimo ruido residual», destaca Sergio Castro, de Reflexion Arts, distribuidores de esta fabulosa unidad.

Cuando incorporas un equipo de esta categoría y prestaciones en tu sistema, combinas la claridad, la fidelidad y la transparencia de un circuito de monitorización de la más alta calidad con la flexibilidad de una gran cantidad de opciones para verificación de mezclas. Es versátil e intuitivo, pero sobre todo lo demás, «Donde Drawmer MC2.1 sobresale es en su precisión y capacidad para reproducir fielmente lo que hayas grabado», asegura el fabricante.

Elimina los problemas típicos de un circuito pasivo: Drawmer MC2.1 vuela alto

En la dotación de Drawmer MC2.1 encontramos cuatro entradas balanceadas junto a tres salidas estéreo también balanceadas para tres parejas de altavoces; suma a esto una salida de altavoz mono / subwoofer dedicada, y todas ellas con ajustes individuales izquierda / derecha debajo de la unidad para proporcionar un control completo sobre el ajuste de niveles. Cada salida posee un relé de protección para así evitar ruidos bruscos por caídas de tensión.

Esta unidad de estudio brinda una serie de características para comprobación de mezcla que no se encuentran a menudo en otros controladores…

El circuito activo ha sido diseñado para reproducir fielmente la señal de audio, al tiempo que elimina muchos de los problemas que traerá un circuito pasivo. Además, brinda una serie de características para comprobación de mezcla que no se encuentran a menudo en otros controladores, como el corte individual para canal izquierdo / derecho; tenemos además dos amplificadores independientes de auriculares, y una función de talkback que trabaja junto al micrófono integrado en el propio chasis, todo en metal.

Y por supuesto, como cabe esperar, ahí está integrado un gran control de volumen y botones para asignar fuentes y habilitar salidas. Es posible también silenciar canales, revertir la polaridad, y conseguir una salida mono –seguro que conoces la importancia de esto último, y si no es así, deberías leer nuestra entrada dedicada sobre compatibilidad monofónica. Este elenco de funcionalidad y detalle convierte a Drawmer MC2.1 en una auténtica herramienta de estudio construida sobre una ingeniería maravillosa y exclusiva. Y si su diseño de sobremesa no cabe en tu estudio, la marca vende como opción por 104€ el kit MCB para montaje en bastidor.

Por delante y por detrás: Drawmer MC2.1 es pura ingeniería

Por delante y por detrás: Drawmer MC2.1 es pura ingeniería

La importancia y el valor práctico de un controlador de monitores

Ya sea que estés masterizando un CD o DVD, grabando, verificando una mezcla para su equilibrio y ecuación, haciendo comparaciones A / B, además de muchas otras tareas, esto te interesa. Quizá te habrás pasado semanas diseñando el entorno perfecto de estudio y podrías tener invertida una fortuna en altavoces activos, procesadores dinámicos, varias combinaciones de micrófonos y preamplificadores, así como una sala completa con el equipo restante…

Pero una cosa es segura: un controlador de monitores es vital para cada configuración de grabación y, probablemente, quizá sea el elemento más importante de toda la cadena de señal.

La razón es que un controlador de monitores de esta categoría proporciona una referencia de señal absoluta para escucha que te permite definir mejor la ubicación óptima del micrófono, un equilibrio perfecto, las mejores decisiones de ecualización, y otos factores decisivos. «Hay un detalle que siempre debes tener absolutamente garantizado: Y éste es que puedas confiar en la precisión de tu controlador de monitores«, dicen de forma concluyente en Drawmer.

De un solo vistazo: Drawmer MC2.1 al detalle

  • Circuitería electrónica con un diseño extremadamente transparente y de muy bajo ruido de fondo (residual)
  • Fuente de alimentación con bajísimo ruido ‘hum‘ en su transformador toroidal
  • Tres salidas balanceadas estéreo, además de una salida dedicada en mono para la conexión de un subwoofer
  • Salidas protegidas con relé temporizado
  • Incluye mandos dedicados para corte sobre los canales izquierdo y/o derecho, cambio de fase, mono, Dim y Mute
  • Potenciómetros especialmente cuidados para definir los niveles maestro y auriculares, para ejercer un control suave y equilibrado sobre el campo estéreo
  • Cuatro entradas balanceadas, dos de éstas sobre XLR, dos sobre XLR combo
  • Entrada auxiliar adicional con entradas sobre RCA y minijack (no-balanceadas)
  • Dos salidas independientes de auriculares con su propio control de volumen
  • Micrófono interno para talkback con su control de volumen –dispone de salida mono y encaminamiento directo hacia auriculares
  • Chasis resistente en aluminio
  • Dimensiones y peso: 272 x 215 x 81mm; 2.5kg
  • Accesorio opcional: conjunto MCB para bastidor

Ahora resulta bastante complicado encontrar una unidad del controlador de monitores de estudio Drawmer MC2.1: Desde Reflexion Arts quizá puedan echarte una mano. Esta pieza codiciada, muy ampliada y con diseño activo, tiene un precio de 539€.

Más info sobre Drawmer MC2.1
| Sitio web oficial | Reflexion Arts

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