Resulta impresionante todo lo que se puede hacer con el sonido una vez dentro del ordenador. Con un software musical como Steinberg Cubase, puedes secuenciar una cantidad enorme de pistas con arreglos MIDI y aplicar efectos en tiempo real con calidad de estudio. No hablamos sólo de reverb y chorus: los últimos plugins de efectos (muchos de ellos disponibles gratis en Internet), te permiten revolucionar unos sonidos alrededor de otros, darles la vuelta o ponerlos boca abajo. Y esto antes de hacer que suenen como si estuvieran detrás de ti con los procesadores virtuales de sonido espacial. El potencial para crear y divertirse es infinito. Pero antes de hacer todo esto, debes meter los sonidos en tu ordenador.

Si estás pelado de dinero, puedes hacer música bastante decente usando únicamente colecciones de sonidos o samples, pero tarde o temprano querrás grabar voces en directo, o meter un sinte por la entrada externa de tu tarjeta de sonido. Aunque parezca sencillo, es fácil liarse. Por eso vamos a enseñarte cómo hacer las cosas bien.

Vamos a referirnos a un PC con una tarjeta o interface de sonido, pero los principios básicos son los mismos si usas Mac, iPad, iPhone o cualquier otro medio de grabación digital…

Grabar sonido: en busca del audio digital

Hoy, la tecnología digital está por todas partes: reproductores musicales, teléfonos, cámaras de fotos… y más recientemente, la TV (hay rumores de que va a salir muy pronto un tostador digital…). Afortunadamente, para usar la tecnología no necesitamos saber cómo funciona. Sin embargo, creemos que vale la pena explicar unos cuantos puntos que suelen estar algo confusos antes de pasar a contar cómo se realiza una grabación digital.

Aunque una tarjeta o interface de sonido pueden grabar audio de gran calidad sin añadir niveles de ruido excesivos, lo que no puede conseguir es que una señal de audio mala suene bien. No importa cuánto te haya costado la tarjeta: si metes basura, te va a salir algo parecido. También es posible que introduzcas una buena señal de audio en tu sistema y se grabe mal. Antes contarte cómo evitar esto, repasemos los métodos más utilizados para grabar audio en un ordenador.

Las tarjetas de sonido modernas tienen varias entradas de audio. Las más corrientes para grabar música son micrófono (‘mic’) y línea (‘line in’). Antes de que lo preguntes, sí, ya sabemos que tu PC, Mac, iPhone, iPad y demás tienen entradas de audio, incluso de micro y línea en PC. Pero normalmente, esa entrada de micro no sirve para realizar un trabajo ni medianamente serio; se diseñaron para utilizarlas con programas de reconocimiento de voz y cosas así.

Para conseguir una grabación vocal decente con el ordenador se requiere una mezclador externo o un preamplificador de micro (previo), que se conectan a su vez a la entrada de línea de tu tarjeta (line in). La buena noticia es que la mayor parte de tarjetas e interfaces de audio ya integran previos de micro, junto a varias entradas y salidas. Incluso algunas entradas disponen de un regulador de la impedancia para poder conectar guitarras eléctricas y bajo. Los sintetizadores, teclados y otros instrumentos similares se pueden conectar también sin ningún problema, a través de la entrada de línea.

Cuando entra audio en tu tarjeta de sonido, sus convertidores analógico-digitales muestrean la señal a intervalos de tiempo regulares para generar una representación digital. Esto es lo que se ve cuando abres un archivo WAV o AIFF con un editor de audio. Dos son los factores que determinan la precisión, y por tanto la calidad de la grabación: la resolución con la cual se mide la amplitud (altura de la onda), que se expresa en bits por muestra, y la velocidad a la cual se toman las muestras (frecuencia de muestreo), medida en muestras por segundo. La mayoría de las tarjetas e interfaces graban en estéreo a partir de 44,1kHz y 16bit (la llamada «calidad CD»); sin embargo, la sola grabación con estos parámetros no garantiza en absoluto una calidad igual a la de un CD.

Otro factor importante que determina la calidad de una grabación es el ruido. Es imposible evitar que se introduzca ruido en mayor o menor medida. Puede ser que tu micrófono haya registrado algún ruido de fondo, que tu cable de audio no sea muy bueno, o simplemente que tu ordenador esté provocando interferencias en la señal de audio. Sin embargo, este tipo de ruido se puede enmascarar hasta un cierto nivel realizando la grabación al mayor volumen posible.

Interface de audio Tascam US-16x08: paneles frontal y posterior

Interface de audio Tascam US-16×08: paneles frontal y posterior

Más volumen, por favor

Aunque deseamos el máximo nivel de señal posible, hay que tener cuidado de no sobrepasar el nivel de entrada de la tarjeta de sonido. A este fenómeno indeseable se le denomina clipping, y ocurre cuando el nivel de entrada sobrepasa los 0dB, así que te recomendamos que eches un vistazo al medidor de señal en el software que utilices para grabar. Mientras que un grabador analógico de cinta comprimía la señal de audio si se grababa demasiado alta, un grabador digital la distorsionará, generando clics audibles. Es posible eliminar algunos de ellos posteriormente, pero lo mejor es evitarlos desde el principio.

Antes de elegir el volumen de grabación en el software que estés utilizando, asegúrate primero de que el instrumento que vas a grabar esté ajustado al máximo nivel posible. Esto mejora en general la relación señal-ruido. Al mismo tiempo, asegúrate de que la salida de tu mezclador esté también al máximo nivel, pero sin que produzca distorsión. Las otras entradas de tu tarjeta (especialmente la entrada de micro) también pueden producir e introducir ruido en la grabación, así que te sugerimos que silencies cualquier entrada que no vayas a utilizar. Si sigues estas indicaciones básicas y aplicas los pasos que te indicamos abajo, no te irán mal las cosas. Sin embargo, si aún quieres más calidad para grabar, piensa en comprar un interface de audio con mejores prestaciones.

Seis pasos para grabar audio con tu ordenador y otros dispositivos

1Realiza la conexión
Conecta tu instrumento (o la salida de un mezclador) a la entrada de línea. Para grabar con un micrófono, conéctalo primero a la mesa o a un previo de tu tarjeta o interface.

2Selecciona la fuente
Hablando en términos generales, has de seleccionar la entrada deseada desde un mezclador software correspondiente a tu interface o tarjeta de sonido. Y como decíamos antes, es recomendable que pongas en silencio (‘mute’) todas las entradas que no vayas a usar.

3Ajusta los niveles de grabación
Ajusta el nivel de salida del instrumento, del mezclador o del previo, buscando el máximo de señal y sin que distorsione. Elige ‘grabar’ en tu software de grabación y ajusta la ganancia con cuidado de no saturar.

4Comprobación final
Antes de pulsar ‘Record’, asegúrate de que dispones de suficiente espacio libre para grabar y que las propiedades de audio estén bien configuradas. Si no, podrías perder para siempre una buena toma.

5¡A grabar!
Ahora estás listo para la grabación, así que a por ella. Si los niveles de entrada han sido ajustados correctamente, el nivel de grabación nunca debería pasar de 0dB. De todas formas, tienes que estar al tanto por si acaso se produce algún clipping.

6Normalizar
Si todo ha ido bien (seguro que sí), es el momento de borrar el principio y el final de tu sonido, para liberar espacio. Antes de guardar el archivo, normalízalo con la función adecuada del software que emplees para maximizar el volumen.

Interface profesional de grabación de la marca RME

Interface profesional de grabación de la marca RME

Esas palabras…

Convertidor analógico-digital (ADC)
Un chip que toma la señal analógica de audio que entra por tu tarjeta de sonido y la convierte en datos numéricos digitales que tu ordenador puede comprender y almacenar.

Bits por muestra
Se utilizan para representar un mayor número de estados entre los niveles máximo y el mínimo de una señal analógica (margen dinámico). Se suele decir que cada bit de resolución añade unos 6dB en términos de relación señal-ruido.

Convertidor digital-analógico (DAC)
Un circuito electrónico que realiza la operación inversa a un ADC (ver la descripción anterior).

Plugin
Software que se añade («enchufa») a otro paquete para aumentar sus prestaciones. Toman la forma de efectos MIDI o de audio, además de instrumentos virtuales. Los formatos más populares de plugins son VST y AudioUnits.

Frecuencia de muestreo
Número de veces por segundo que se mide el nivel de un sonido (o sea, que se toma una muestra del mismo), para crear una imagen de su forma de onda. La frecuencia de muestreo más empleada es 44,1kHz, que se popularizó con el Compact Disc. No te pierdas nuestra consideración sobre la frecuencia de muestreo adecuada entre las opciones que permite la tecnología actual.

S/PDIF (Sony/Philips Digital Interface)
Un estándar que define un sistema y un tipo de conexión para transferencias de audio digital entre dispositivos compatibles, como reproductores, grabadores, tarjetas e interfaces de sonido.

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