¿Tus temas preferidos suenan crujientes y ajustados, pero tus ritmos y bucles son poco definidos? Una buena técnica es apilar sonidos, pero hay unas cuantas cosas por cuidar…

Esta técnica de apilar baterías, cuando es mal usada, suele empeorar los resultados. Y para mayores problemas, hay quien recurre además a dosis de compresión dinámica –pero entonces, si uno no sabe lo que hace, obtiene golpes que «saltan» demasiado… Vaya, ¿cuál podría ser entonces la pauta?

En primer lugar, esta técnica de apilado de sonidos y loops de batería, puede ser muy certera, pero hay que interpretar bien los pasos a tomar en ese método. Si apilas varios sonidos diferentes, serás capaz de añadir más riqueza, carácter y peso a tus programaciones de batería, aunque también es posible que enturbies en exceso tu base. Y por descontado, eso no es lo que buscas, ciertamente.

Lidiando con sonidos y loops de batería apilados: Cinco trucos para tu éxito

Ten en cuenta que si ya cuesta ajustar entre sí tres sonidos de batería, todo se complicará cuando intentes combinar seis o siete. Y la compresión es importante pero, como muchos hemos descubierto en algún momento, también tiene sus límites. Por suerte, conseguirás que tus ritmos suenen tan precisos como el picotazo de un mosquito con unos cuantos trucos sencillos…

Primero, conviene que dispongas casi todos los sonidos en canales diferentes (menos los bucles o loops que ya tengan intensas colas de reverb, porque éstas forman parte de su carácter).

Segundo, procura que todos tus ritmos estén bien sincronizados y cuantizados al mismo valor. En lugar de utilizar bucles de audio fijos, trocea tus sonidos con programas o aplicaciones que te permitan cuantizar cada sonido individual que esté contenido dentro de un loop.

ReCycle en acción como ayuda para apilar sonidos de batería y lograr grooves crujientes

Tercero, configura con la máxima precisión el inicio de cada sample. Hay que tener en cuenta que ReCycle (sí, ¡aún sigue por ahí!) y otras herramientas similares para rebanado de baterías, suelen dejar demasiados huecos al principio de los sonidos. Reproduce en bucle la sección de tu batería y ajusta a mano el punto inicial de cada sonido –a menudo, tendrás que desplazarlo un poco hacia la derecha.

Cuarto, vigila el retardo de los canales de tu secuenciador (como en este caso con Ableton). Este parámetro se mide en milisegundos y permite acercar o separar unos sonidos de otros. Si el canal tiene un valor negativo, se adelantará un poco y sonará con más urgencia, mientras que los valores positivos retardan y «relajan» los golpes. Hasta que lo domines, conviene que apliques pequeños cambios –de unos 10ms– para comprobar cómo afectan al resultado global.

Quinto, manipula los controles de la envolvente del sampler para reducir al mínimo las colas de reverb y delay de cualquier sonido, y sustitúyelas con tus propias reverberaciones y delays para sincronizar los efectos al tempo de tu proyecto DAW. De este modo, todos los sonidos estarán en el mismo «espacio» de reverberación –y eso es vital para lograr un resultado homogéneo.

Un truco adicional que funciona con baterías muestreadas

Por último, aumentarás la precisión y la pegada de casi todos los sonidos de batería muestreados si elevas un poco su tono. Ésa es una de las ventajas de aislar cada sonido en su propio canal, porque serás capaz de subir el tono del sample y de acelerarlo un poco sin afectar al resto del groove.

Si pones en práctica todos estos consejos, te garantizamos que conseguirás grooves muy ajustados e impactantes sin casi preocuparte. ¡A por ellos! FM

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