Arturia MicroBrute, sinte analógico monofónico
A pesar de su tamaño miniaturizado, Arturia MicroBrute es sorprendentemente grande en sonido y prestaciones. Una pieza alucinante de hardware con una generosa fuente de sonidos muy aprovechables.
ORIGINALIDAD E INNOVACIÓN85%
RESULTADOS SONOROS92%
FACILIDAD DE USO90%
RELACIÓN PRESTACIONES / PRECIO95%
Destacamos
  • Camino de señal totalmente analógico: sonido demoledor
  • Versátil oscilador, y filtro exclusivo y característico
  • Conectividad ampliada. Práctica y divertida matriz de patching
Señalamos
  • Un solo LFO, aunque versátil; un único generador de envolvente
  • El oscilador no genera ruido blanco
  • No ha sido diseñado para operar con baterías
91%Nota Final
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Corría el año 2012: la llegada de Arturia MiniBrute nos impresionó tanto que, al igual que miles de compradores, salimos zumbando a la calle a por el nuestro. Era el primer ejercicio de Arturia en síntesis analógica «real», y tuvo un aclamado éxito, sólo ensombrecido por la disponibilidad irregular de unidades.

Aunque MiniBrute no es un sinte perfecto, es una máquina endiabladamente divertida, ofrece algunas funciones muy útiles, un sonido muy original, y ese factor “¡vaya!”. Con tales credenciales, nuestra alegría fue mayúscula cuando ZentralMedia nos envió una unidad para test del nuevo MicroBrute, un descendiente directo de MiniBrute.

A simple vista, es patente la línea genética que une ambas máquinas, aunque sus tamaños no guardan relación entre sí. MicroBrute es casi un 50% menor que su hermano mayor, y si bien su teclado también se extiende a lo largo de dos octavas, lo hace a base de miniteclas. La gran ventaja es que el resto de controles no ha sido minimizado ni miniaturizado, así que se conserva ese control directo de los parámetros, sin funciones ni opciones escondidas a la vista.

En cuanto a conexiones, MicroBrute mantiene los puertos MIDI In y USB, con la facilidad para este último de transmitir mensajes MIDI de forma bidireccional. Así es posible emplear el software de apoyo MicroBrute Connexion para PC o Mac, incluido gratis con la máquina.

Vista frontal de Arturia MicroBrute: aunque tiene menos controles que su hermano MiniBrute, este pequeñín ofrece un panel atiborrado

Potencia miniaturizada
Arturia MicroBrute se mantiene fiel al diseño mono-oscilador que ya vimos, escuchamos y disfrutamos con MiniBrute, capaz de generar múltiples formas de onda. A pesar de esta aparente simplificación, su magia reside en la posibilidad de mezclar cantidades arbitrarias de sus ondas cuadrada, sierra y triangular.

Además, también conserva otras peculiaridades que añaden más flexibilidad al oscilador, como la Modulación de la Anchura de Pulso en onda cuadrada (PWM), o la opción ‘Ultrasaw’ que aporta grosor adicional a las ondas en diente de sierra al sumar componentes desplazadas en fase sobre la sierra base. El generador de onda triangular se beneficia del control ‘Metalizer’, que por decirlo de una forma cordial, le da un “toque malote” a la educada educación armónica típica de esta onda. Y el suboscilador, rediseñado para MicroBrute, añade sobretonos de graves en una octava inferior, ideales para lograr solistas y bajos rompedores.

Pero basta ya de similitudes entre MicroBrute y MiniBrute: de hecho, el pequeñín Micro ha perdido algunos controles de Mini, como la modulación LFO directa para la onda ‘Ultrasaw’ y los parámetros específicos de profundidad de ‘PWM’ y ‘Metalizer’. Compensando esta carencia, MicroBrute llega con una pequeña matriz de modulación con cables de patch de 3.5mm para modular varios destinos desde las fuentes ‘ENV y ‘LFO’. La flexibilidad que aporta dicha matriz es evidente, aprovechando así el LFO completo que alcanza frecuencias audibles y el generador de envolvente de tipo ADSR.

Un vistazo rápido al panel posterior de MicroBrute nos vislumbra un mundo de posibilidades para interconectar equipos analógicos a través de los puertos CV/Gate. Todo ello cobra sentido cuando ves que la entrada CV está presente en la matriz de modulación de la máquina. De hecho, tanto MicroBrute como MiniBrute pueden ser interconectados entre sí y con mucho equipamiento analógico externo, desde sintes a cajas de ritmo, sin necesidad de enviar un solo mensaje MIDI. Pero en este campo particular, la versatilidad de conectividad en Micro supera a MiniBrute.

Panel posterior de Arturia MicroBrute: muchas más opciones por detrás

Un filtro particular
La sección de filtrado requiere un tratamiento dedicado, y no porque sea decisiva al definir el carácter sonoro de este sinte –que lo es–, sino porque Arturia ha elegido un camino diferente para resolver con elegancia este área. Tanto Micro como Mini poseen filtros modelados sobre el diseño multimodo Steiner-Parker con polaridad opuesta del sinte clásico Synthacon de los años 70 (lee sobre sus particularidades en nuestro reportaje dedicado).

Definitivamente, este filtro tiene un gran carácter que hace exclusivos a estos instrumentos. La pendiente de 12dB por octava en respuesta paso-bajo podría parecer decepcionante respecto a la deseable de 24dB/oct y estándar del sonido grueso. Pero no la echamos de menos, al igual que la respuesta de banda-eliminada, quizá un esoterismo perseguido por usuarios muy especializados.

Un detalle anecdótico, aunque con una importante repercusión en el sonido, es el factor ‘Brute’ que da nombre a ambas máquinas. Hace años, alguien rompió las reglas al usar la salida de auriculares de un sinte analógico como fuente para su entrada de audio externo. Así nació todo un universo de realimentación que Arturia nos ofrece como ruta interna y controlable desde un knob. Es una de sus marcas patentadas, que brinda resultados impredecibles y llega a modificar las características del filtro… ¡una locura creativa!

Secuencias a bordo
MicroBrute incluye un secuenciador básico que, cuando lo dominas, se vuelve práctico y divertido. Un selector provee acceso a ocho posiciones, y cada una almacena una secuencia con un máximo de 64 pasos. Un knob adyacente te permite controlar la velocidad de reproducción, y cualquier reloj MIDI entrante crea una división temporal.

Es sencillo capturar secuencias desde el teclado, y añades notas de silencio a tu patrón al accionar el pulsador ‘Tap/ rest’. Cuando conmutas al modo ‘Play’, la secuencia se repite tras disparar una nota y se transpone en toda la extensión del teclado. No hay otros controles adicionales en este secuenciador, ni la función de arpegiador que sí está disponible en MiniBrute. Pero el software MicroBrute Connexion amplía la funcionalidad del secuenciador para definir formas alternativas de disparar tus patrones. También añade la posibilidad de almacenar y cargar secuencias, encadenar su reproducción y definir otros detalles.

Amor brutal
Tenemos que reconocer un detalle evidente: no hay ningún otro instrumento en el mercado que ofrezca este compendio de síntesis analógica a este nivel de precio (329€ de lista, 299€ en tiendas). MicroBrute es atractivo, compacto, adictivo y además suena genial. Están disponibles otros sintes que usan diferentes tecnologías de modelado a cambio de precios similares, pero quien busca sonidos y controles auténticamente analógicos no se plantea la oferta de los sintes de emulación analógica (o VA).

La matriz de patching de MicroBrute es un toque práctico e inusitado a este nivel de preciosMicroBrute nos encanta, quizá porque se las apaña para hacerte sentir una experiencia genuinamente analógica en cuanto a sonidos y forma de manejo. La única diferencia entre tocar un clásico monosinte analógico y este Micro la encontramos en que el de Arturia nos comunica solidez y estabilidad, sin causarnos dudas sobre si acabará rompiéndose al apretar o forzar algo más de la cuenta.

Una omisión asombrosa en su oscilador es el generador de ruido, aunque también hemos de reconocer que el suboscilador es muy valioso, incluso con su sencillez operativa. La entrada para procesar audio externo amplía más la flexibilidad de esta máquina, y el LFO alcanza frecuencias audibles de hasta 200Hz, siendo así una fuente adicional de sonido. El único generador de envolvente –aunque suficientemente rápido para crear solistas, efectos y bajos de todo tipo– es de forma irremediable un recurso compartido con las acciones de modulación.

MicroBrute es ligeramente más grande que un libro de texto, pero no se queda sin los recursos habituales de interpretación, como el transpositor sobre un rango de seis octavas y las ruedas para inflexión de tono y profundidad de modulación. Habrá quien señale hacia la parte inferior, preguntando por un compartimento de baterías para uso autónomo –pero Arturia justifica su ausencia por mimar ante todo la calidad de sonido.

El mensaje vital de esta prueba es que MicroBrute sólo es “micro” en tamaño –su potencial creativo es enorme y su facilidad para integrarlo junto a otros equipos analógicos es una de las grandes bazas de su juego. Visto lo visto, nos preguntamos qué llegará después desde Arturia… y muchos ya estamos imaginando que bien pudiera ser un polisinte analógico completo. La evolución lógica Mini, Micro, Poly es de lo más sugerente, ¿no crees?

Más info sobre Arturia MicroBrute: ZentralMedia

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